«Hemos atendido más de 400 desahucios desde que pusimos en marcha el protocolo»

El alcalde de Cádiz lamenta que «los 275 millones de deudas serán culpa también del Kichi»

El alcalde de Cádiz ha lanzado un comunicado en el que sostiene que «el PP llevaba más de un lustro (desde el 2009) sin hacer ni una vivienda para el alquiler social. Este Ayuntamiento ya ha finalizado las de Santa María y Calle Cruz. Ahora, iniciamos Marañón y Botica y -en breve- Setenil. Un total de 74 viviendas para el parque público. Para frenar la especulación y la burbuja del alquiler. Para que Procasa no gestione como si fuera una inmobiliaria».

Igualmente aclara que «hemos atendido más de 400 desahucios desde que pusimos en marcha el protocolo, más de 1.440 familias se han acogido al Bono Social del Agua (somos una de las tres únicas ciudades donde no se corta el suministro por impago) y pronto, muy pronto, pondremos en marcha el Bono Social de la luz, porque un hogar no son cuatro paredes, sino unas condiciones dignas de habitabilidad.

Queda mucho por hacer. Mucho. Somos los primeros que tenemos consciencia de ello. Pero el giro es claro. Que nadie se olvide que en 2014 se produjeron en esta ciudad nada menos que 284 desahucios. Más de uno cada dos días. Así que seguiremos dejándonos la piel, teniendo claro cada mañana donde se encuentran nuestras prioridades».

Asimismo el regidor gaditano denuncia que «el PP en la Junta proyecta y ejecuta la instalación unos badenes en la Alameda. Se da cuenta del error y del impacto visual y decide corregir la obra. Pero el PP de Cádiz, el grupo municipal, le echa la culpa al Ayuntamiento… A veces la poca vergüenza política llega a extremos surrealistas. Al final los 275 millones de deudas serán culpa también del Kichi».

Finalmente añade que «ojalá hubiesen tenido este miramiento por el patrimonio con el Yacimiento medieval de la Calle Barrocal, al que le echaron tierra encima. Ojalá lo tuvieran con la ampliación del Museo.

Y, sobre todo, ojalá lo tuvieran con Valcárcel, un edificio protegido, al que le niegan un futuro -la Facultad de Ciencias de la Educación- y mantienen su abandono».