Abascal mira a los ojos y Sánchez agacha la cabeza

Vibrante ‘Debate a Cinco’ protagonizado por Casado, Sánchez, Abascal, Iglesias y Rivera

Debate vibrante donde los haya. Casi tres horas para dialogar, para exponer, para confrontar, para disentir, para reprochar, para criticar, para prometer, para evidenciar, para platicar e incluso para parlamentar. ¿Sobre qué? Más sobre lo humano que sobre lo divino. Anecdotario por doquier. Y sobre el tapete, es decir, sobre los cinco atriles… la política económica, la España democrática, la Ley de la Memoria Histórica y la exhumación de Franco, el bloqueo y el desbloqueo del Gobierno del país, Cataluña, la inmigración legal y la inmigración ilegal. O sea: los cinco líderes convocados solicitando el voto a todos los españoles de cara al 10-N: Casado, Sánchez, Abascal, Iglesias y Rivera.

Las encuestas dan un claro vencedor del debate emitido por TVE y Atresmedia: Santiago Abascal. El líder de Vox estuvo contundente y convincente. Defendió su ideología, sus propuestas, de manera clara, nítida, sin perderse en moliendas ni coheterías. Llamando al pan, pan y al vino, vino. Y, además, y así lo han constatado especialistas en la materia, gestualmente ha ganado muchos enteros: porque miraba a la cara – a los ojos- del adversario -entiéndase el término- cuando se dirigía a cada uno de ellos, apoyándose con firmeza e incluso señalando sin miramientos, como así hizo con Albert Rivera. “Le señalo a usted porque está mintiendo en estos momentos”.

Todo lo contrario que Pedro Sánchez. Los asesores del presidente en funciones del Gobierno no le han recomendado que, de vez en cuando, conviene alzar la mirada, levantar la cabeza, sostener la retina de otros debatientes. De otros posibles potenciales presidentes de España. Del gobierno del país. Sánchez, en todo instante con cabeza gacha. Leyendo literalmente los folios que llevó preparados -en ocasiones metiendo con calzador y a destiempo las exposiciones-, acorralado, no justificando por alusiones y, lo que vino a ser muchísimo peor, no respondiendo a preguntas directas formuladas por Pablo Casado -¿cuántas naciones tiene España?, ¿va usted a pactar con los independentistas?- o Pablo Iglesias -¿va usted a proponer un pacto con la derecha?-.

Pablo Iglesias sólo rogaba a Pedro Sánchez que compartieran Gobierno. El máximo representante de Unidas Podemos apelaba a un Gobierno de Coalición. De izquierdas. La ideología de izquierdas era un argumento invariable en Iglesias. Pero sin embargo Pedro Sánchez le rebatió enseguida: “Iglesias habla mucho de políticas de izquierdas y sin embargo critica fuertemente que Amancio Ortega done millones de euros para combatir el cáncer infantil”. O el propio Abascal cuando hacía alusión a “las mansiones de los progres”.

Albert Rivera teatralizó escénicamente el dolor de los problemas de España. Cenital fue el adoquín de Cataluña -el que voló y sigue volando en los actos violentos- como muestra palmaria de la vehemencia y del salvajismo con los que se está abordando el problema independentista “de mi tierra”. Sí erró Rivera en la confusión del contrincante. Y así se lo hizo ver Pablo Casado cuando el líder de Ciudadanos la tomó contra las políticas del PP. Respondón, a veces demasiado respondón, Rivera.

Sonó cínico que Pedro Sánchez propusiera -como desagüe del desbloqueo- que gobernara la lista más votada. Precisamente lo expone quien montó la moción de censura contra Rajoy. Pablo Casado se mostró fuerte en el dominio de todos los bloques temáticos. Y evidenció una alta preparación en la dialéctica política. Le convino -por los resultados palpables- el cuerpo a cuerpo sobre todo con Rivera y Sánchez.

Entre los detalles curiosos conviene subrayar que Pablo Iglesias llegara en taxi. Que Abascal se presentara en chaqueta pero sin corbata y Pablo Iglesias en corbata pero sin chaqueta. O el lapsus “lingüístico” de Iglesias al no pronunciar correctamente “manada” e introduciendo una eme donde debía pronunciar la ene. No pasó desapercibido sobre todo para las redes sociales. Destacamos a continuación algunas de las frases más reseñables del debate:

Pablo Iglesias: «La gente debe estar harta de los argumentos de los políticos. Voy a dedicar el tiempo a una persona. Tengo 28 años, me he pasado toda la vida estudiando para un trabajo para el que no he estudiado. Quiero independizarme de mis padres y vivir con mi novio pero con los precios de los alquileres en Valencia me resulta imposible. Tengo una minusvalía pero no me dan trabajo porque puedo tener un brote. El año pasado tuve un brote y seguí yendo a trabajar por miedo al despido. Hace falta un cambio y lo necesitamos. Que nadie te convenza de que no se pueden cambiar las cosas. Sí se puede».

Pablo Casado: «Me gustaría estar en tu casa para mirarte a los ojos, darte la mano y pedirte el voto para cambiar y liderar España. Quiero gobernar un gobierno de verdad que no le tiemble el pulso frente a los separatistas (…) Un gobierno que acompañe a las familias para que sigan haciendo planes. En definitiva, quiero ser el presidente para desbloquear esta situación (…) Solo el PP puede ganar al PSOE y formar gobierno, un gobierno de cambio para cambiar España».

Pedro Sánchez: «El domingo vamos a votar porque no era cierto que la derecha tiene un pacto con los independentistas, ni lo que decía Iglesias de que teníamos un pacto con la derecha. No hay nada más fuerte que la verdad para tener un gobierno fuerte y poder hacer políticas sociales».

Albert Rivera: “¿Cuántas veces en la vida nos han dicho que no se puede? Nos han dicho que no se puede tener un trabajo e hijos a la vez. Que no se puede. Pero claro que se puede, que te lo digan a ti, que levantas cada día a tu familia contra viento y marea (…) Dicen que los españoles no podemos, pero yo creo que sí, que se puede. Es lo que me enseñaron mis padres. Si eres liberal, vota liberal».

Santiago Abascal: «Esta noche han tenido ustedes la oportunidad de escuchar las propuestas de Vox. Queremos defender la unidad y la soberanía de España, ilegalizando los partidos separatistas. Queremos hacer una histórica rebaja de impuestos, combatir la inmigración ilegal, transformar el Estado de las autonomías para devolver la igualdad a los españoles. Y queremos defender la libertad frente a la dictadura progre. Buenas noches y viva España”.

Pablo Iglesias: «La seguridad la crean medidas muy concretas: si los taxistas de nuestro país están amenazadas por multinacionales que no pagan impuestos aquí, hay que proteger a los taxistas (…) Un Gobierno responsable tiene que dar seguridad económica, que implica proteger a los trabajadores y tener mecanismos soberanos, que es tener una banca pública, una empresa pública de energía que pueda competir con el oligopolio eléctrico».

Pedro Sánchez: «Albergar la cumbre del clima es un gesto también con la comunidad iberoamericana con el pueblo latinoamericano y chileno, que tengamos a Pepe Borrel como jefe de la diplomacia europea es otro gesto de la influencia de España (…) En lo que llevamos de año, se han reducido las entradas irregulares un 50% con respecto al año anterior».

Albert Rivera: «El español es la lengua más potente en crecimiento junto al inglés. Solo pido y quiero liderar un Gobierno a la altura de nuestras empresas, deportistas, cultura. Somos un peso pluma que no pinta nada en la política internacional en Venezuela. Hay que defender las democracias, también en Latinoamérica. Hay que ser valiente con los dictadores vivos, también contra Maduro. No sólo hay que ser valiente con los dictadores muertos. Y hay que cumplir las leyes de extranjería. Ojalá fuera tan fácil como levantar muros más altos. Pero es más complejo. Los guardias civiles en Ceuta y Melilla piden más altura de miras, más efectivos, tecnología».

Santiago Abascal: «Todos los países tienen fronteras, una nación sin fronteras no es una nación. Creo que hablar de política internacional es hablar también de soberanía. Hoy hay aquí cinco partidos, pero solo dos modelos que confrontar: el modelo de Vox, que defiende la identidad y la soberanía de las naciones, y por otro lado, un proyecto que defiende la disolución de las naciones y el globalismo. Apostamos por que España recupere su capacidad de decisión, sus fronteras seguras y que sea respetada en el mundo».

Pedro Sánchez: «Vamos a repetir las elecciones porque ustedes dos no se han abstenido. No sé cuántas veces va a repetir el señor Iglesias que va a haber una gran coalición con el PP. Y el señor Iglesias jamás reconocerá que no dice la verdad cuando dice eso. En cuanto al PP, la corrupción hay que desterrarla. Cuando uno se deja barba sigue siendo la misma persona. Yo planteo modificar el artículo 324 de la ley de enjuiciamiento criminal para que esos delitos no prescriban».

Santiago Abascal: «Mi abuelo no era de las SS. Pero a mí no me va a dar lecciones de defensa de las libertades. Yo soy el único en este debate que me he jugado la vida en el País Vasco contra ETA. No nos lleven a los viejos odios del pasado (…) Ellos, nuestros abuelos, se abrazaron hace cuarenta años, nuestros padres se abrazan en paz y libertad, no quiera usted, señor Sánchez, volver a sembrar el odio en los nietos”.

Pablo Casado: «Pedro Sánchez aún no ha sido investido por las Cortes Generales. Simplemente está en Moncloa desde hace año y medio porque basó una moción de censura en una sentencia que la Audiencia Nacional ya ha dicho que era incorrecta. Sánchez hablaba de que había que terminar con ese gobierno porque había que elevar la calidad democrática en España, que había que rearmar el Estado de derecho y pactó con Otegi y Torra».

Santiago Abascal: «Todavía veo que muchas de las cosas que he planteado no se han contestado. ¿Cuánto cuesta la sanidad universal a los inmigrantes? ¿Cómo van a atender a los españoles en situación de necesidad si atienden primero a los de fuera? ¿Qué van a hacer ustedes para detener el efecto llamada de la inmigración ilegal? ¿Cómo van a proteger nuestras fronteras? Sobre todo eso también hay que contestar algo, porque hay que proteger en primer lugar a los españoles (…) «La política social es la seguridad, es hablar de la inmigración ilegal. Yo vivo en el barrio de Hortaleza, y allí hay un centro de Menas y la gente me dice que tiene miedo. Del problema de seguridad que afecta a muchas mujeres. ¿Por qué no dan seguridad a tantas mujeres que no salen a la calle con tranquilidad? Aquí hemos conocido los detalles de una manada de españoles y después ha habido más de cien manadas y de esas no se hablan. De las cien manadas, el setenta por ciento están formadas por extranjeros. No nos den ninguna lección».

Pablo Casado: «El partido de Sánchez, siendo él secretario general del PSOE, además de comprar votos en Andalucía, enterró, ocultó 500.000 personas en listas de espera para ir a las elecciones andaluzas dopado».