El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha defendido la negociación del Gobierno con EH Bildu. Para él, el diálogo es parte de «la generosidad democrática». Asimismo, ha recordado que todos los demócratas, incluido el PP, consideraron que una vez la violencia terminara, todas las opciones políticas «desempeñarían su función».

Además, el expresidente ha pedido a aquellos compañeros de su partido que se debe aplicar «el principio de la coherencia«. En una entrevista concedida a Radio Euskadi, Rodríguez Zapatero ha considerado que, «quien representa a los ciudadanos en el Parlamento, tiene los derechos de dialogar y poder llegar a acuerdos«.

«Uno puede estar más lejos o más cerca de esa ideología política, pero la democracia debe ser coherente», ha añadido.

Por ello, ha dicho que, «uno puede tener todos los sentimientos que tenga sobre el pasado, pero tiene que defender, porque forma parte de la generosidad del espíritu democrático, que las fuerzas políticas puedan llegar a acuerdos».

Reunión con Otegi

También, Zapatero se ha referido a la reunión que mantuvo Arnaldo Otegi, en septiembre de 2018. Ha explicado que no se han vuelto a ver. «Pero el tiempo transcurrido de aquella reunión, me ha servido para seguir reflexionando, ahondando», ha indicado.

A su juicio, el debate sobre ETA y el fin de ETA «tiene cada vez más presencia por obras literaria o documentales», y ha dicho que habrá que seguir reflexionando. «Y la reflexión es imprescindible, por parte de un partido como Bildu, de lo que fue esa tragedia llamada violencia de ETA», ha indicado.

Tras asegurar que no ha vuelto a tener contacto con Otegi, tampoco descarta volver a hacerlo «en algún momento». Para José Luis Rodríguez Zapatero, la reflexión debe ser «patrimonio del conjunto de la sociedad».

En todo caso, se pregunta si es pronto para hacerlo porque, quizá, acontecimientos como el fin de la violencia «necesite que se madure, que se sosiegue y racionalice». También se cuestiona sobre si se será capaz de «llegar a un consenso de resultados sobre cómo nació ETA, por qué se vivió tantos años en el horror, cómo es posible que se mantuviera tantos años ese horror y cómo fue el fin de la violencia».

«Creo que, hoy por hoy, no hay condiciones para un consenso de una memoria compartida, al menos de las fuerzas políticas democráticas. Y creo que la democracia sigue necesitando un reconocimiento del daño causado del dolor más intenso, más sólido y más fuerte por parte de quienes, en alguna medida, estuvieron en el apoyo o en comprensión», ha indicado. A su entender, estos procesos no se hacen «de un día para otro».

Presos

Rodríguez Zapatero ha señalado que la política penitenciaria y el acercamiento de presos «se lleva con discreción» por parte del Ministerio y, por ello, no le resulta «fácil» pronunciarse. No obstante, ha dicho que «a la democracia le acompaña siempre el valor de la generosidad».

«Por tanto, valora positivamente medidas sensatas y prudentes que contribuyan a pasar un página, sin que suponga el olvido, sino todo lo contrario, una memoria profunda», ha destacado.

Zapatero, que gestionó las negociaciones con ETA en la tregua de 2006, ha afirmado que «es notorio y notable» que el proceso de diálogo con ETA, «dio a largo plazo unos resultados muy positivos». Además, ha querido rendir «un homenaje de reconocimiento» al socialista Jesús Eguiguren «por su implicación, empuje, gallardía y porque fue decisivo».

Indultos a los etarras

Sobre la posibilidades de que el expresidente del Gobierno pensara en conceder el indulto a presos de ETA, ha especificado que, «en ese proceso, había sobre la mesa todas las opciones posibles», pero no se llegó a avanzar «en ninguna medida penitenciaria de gracia porque el proceso se cortó como consecuencia del gravísimo atentado de la T4».

«No mantuvimos el diálogo con la banda, pero mantuve la política del diálogo para ver el final de la violencia y, por cierto, dio resultados», ha subrayado.