Los sentimientos a flor de piel. Los celos crecen y se reproducen por doquier. Ya no hay quien pare la espiral de enfrentamientos en ‘La isla de las tentaciones 2′. Todo está patas arriba. A veces da la sensación de un entrecruce de parejas pactado de antemano. Es difícil de creer esa adecuación de cada cual con cada quien. Todo obedece como a una especie de orquestación superior. Pero orquestación muy bien medida al fin y al cabo.

Lo que sí es evidente es que las parejas concursantes no estaban consolidadas. Prácticamente ninguna. El concurso no ha hecho más que empezar y ya las parejas rotas o a punto de romperse se cuentan por la práctica totalidad. La fidelidad es un concepto bastante débil en este auténtico espectáculo televisivo.

Melyssa se escapa, llega a la villa de los chicos y le canta las cuarenta a Tom. Fuera de sí. Tom comenta sus compañeros que la quiere. Ella lo vomita todo. Le echa en cara todos los demonios que lleva dentro. Lo tilda de desgraciado. Melyssa llevaba cuarenta y ocho horas sin dormir. Melyssa posee sentimientos verdaderos. Está cegada por Tom.

Tom, un ligón por naturaleza

Tom es un libertino. Le guarda cariño a Melyssa. Pero ahí queda la cosa. Le gusta demasiado las mujeres. Todas en general. Y alguna en particular. Alguna de las que ha conocido estos días en el edén natural de la villa de los chicos. Tom argumenta que con Melyssa no puede ser él en ningún momento. Tom es un ligón por naturaleza. Su fin es llegar a la cama… acompañado. Caiga quien caiga.

Marta dice: “Me gusta mucho Dani pero no creo que me vaya a gustar más allá o no lo sé». Marta es un torbellino en el habla. Poco a poco se despega emocionalmente de Lester. Y esto la hace sentir bien. Dice que Lester es como una droga de la que se tiene que desenganchar. O sea: una relación tóxica. Una relación que resta más que suma. Una relación fatal. Relación con los días contados. Marta ha descubierto que se quieren mucho pero se quieren muy mal. Y que por tanto no son felices. Más bien todo lo contrario. Infelices en grado sumo.

Mayka a Óscar: “Tengo mi novio pero si él me falla yo quiero estar contigo”. Tom: “No lo puedo negar, Sandra me gusta”. Esa noche comenzó a besarla. Ella: “No me lo esperaba y estoy muy contenta”. Melyssa elige a David para su segunda cita. Mayka elige a Óscar. Melodie elige a Beltrán. Marta a Dani y no a Kevin. Día de la eliminación: se va Christian.

Un piquito de oro en la isla de las tentaciones

Óscar poco a poco va camelando a Mayka. El rubiasco le está echando paciencia. Y parla. Es un piquito de oro a cámara lenta. Juega con los tiempos. Los mide muy bien. En el amor todo es cuestión de perseverancia. Mayka le ha entrado por ojos. Ciertamente Mayka los tiene preciosos. Parece sin embargo que ella ha desistido pronto de su actual pareja. La isla es una latente tentación. Nada sucede por azar. O sí, según se mire.

Tom elige a Sandra (ella no sabe si podrá llegar a enamorarse porque enamorarse “es un palabra muy grande”). Pablo a Dorothy. Cristian a Andrea. Lester a Elisa. La eliminación no es plato de buen gusto: se va Yun. No puede contener las lágrimas. Se emociona. Otra vez será.

Andrea no seduce: entra a matar. Parece una fría ejecutora a la hora de robar parejas. Se muestra sensual pero carece de toda sensualidad. En la pantalla da artificial. Alessandro y Patry son la nueva pareja. Llevan un año. Al principio ella le falló a él pero ahora quiere demostrarle que puede confiar en ella. Aquí encuentran la prueba de fuego. ¿Saldrán quemados de la isla de las tentaciones?