Plaza de toros de Úbeda (Jaén), 4 de octubre de 2020. Novillada Final del Circuito de Novilladas con Picadores impulsada por la Fundación del Toro de Lidia en colaboración con la Junta de Andalucía y con el patrocinio de la Caja Rural, la diputación de Málaga y ANOET; la organización es de la empresa Úbeda Toros, dentro de la Feria Taurina de San Miguel. Cielo soleado y temperatura agradable. Preside Baltasar Muñoz.

Se lidian seis novillos de Guadalmena (que pasta en Santisteban del Puerto, Jaén), bien presentados pero sin fuerzas y descastados.

Emilio Silvera, pinchazo y estocada entera trasera que basta; vuelta al ruedo. Pinchazo y tres golpes de descabello; ovación. En el que lidió por Jesús Rivero, pinchazo y honda arriba; palmas.

Jaime González Écija, marronazo y entera en su sitio; una oreja. Honda trasera y varios descabellos; ovación.

Jesús Rivero, estocada casi entera algo desprendida; una oreja.

Incidencias: La novillada es transmitida por las cámaras de Canal Sur TV. Al acabar el paseíllo se hace un minuto de silencio por las víctimas del coronavirus y luego sonó el Himno Nacional. Jesús Rivero, al acabar con su primer novillo, ingresó en la enfermería y no volvió a salir. Al finalizar el festejo González Écija es declarado triunfador del Circuito de Novilladas con Picadores de Andalucía 2020; recibe como trofeo una obra escultórica exclusiva de Balcris.

Después de las tres novilladas clasificatorias, en Aracena, en Sanlúcar de Barrameda y en Antequera, se presentaba atractiva la final del Circuito que ha promovido la Fundación del Toro de Lidia para suplir la escasez de novilladas sin caballos en las ferias y, así, dar a conocer algunos nombres del escalafón novilleril con caballos. No ha faltado estos días la polémica. Dos han sido los principales temas de discusión; uno trataba sobre si han participado los novilleros más relevantes de Andalucía y el otro ha sido la idoneidad del sistema de nombramientos de los jurados calificadores. El caso es que hemos llegado a Úbeda. Que la ciudad del Renacimiento sea el inicio del renacimiento de las novilladas con picadores.

Abre Emilio Silvera

Emilio Silvera, de azul celeste y oro, en su primero, con cuajo pero soso, recibe con lances sin entusiasmo y larga natural a un animal que echa las manos por delante; la pelea es buena y la puya, medida. Blandea el novillo en banderillas. Silvera brinda, a través del micrófono televisivo, a su tierra de Huelva y desarrolla, básicamente en el tercio, una faena cuidadosa, porque el bicho se lo piensa cada vez que tiene que embestir; saca alguna tanda en redondo y alguna otra ligando en corto pero no es posible trasmitir emoción; para preparación de muerte vemos un poco de toreo de frente sin lograr que su adversario abandone el aire cansino. Hay petición que no llega a ser mayoritaria.

Emilio Silvera

En su segundo, colorado y ligeramente acapachado que sale con patas pero luego se muestra abanto, lancea sin mucha quietud y remata sin rotundidad; en el caballo empuja el burel con fijeza y recibe puya dura, de la que sale blandeando. Hay un buen par de Juan Rojas. Brinda a su abuela e inicia por alto para seguir en los medios en redondo; a partir de ahí el animal embiste sin acometividad y con cabezazos sin dejar de ser un mirón; con la izquierda la tanda es de uno en uno y no hay colaboración, por lo que pronto se van a tablas.

En su tercero, en el que sustituye a Rivero, saluda con escasa entrega a pesar de que el animal mete la cara; en el caballo hay pelea floja con puya del mismo color. Santi Muñoz deja un buen par. El inicio de faena nos muestra ya a un novillo tobillero que sin embargo no es capaza de humillar; el toreo tiene que ser a media altura en ambas manos y no se encuentra colaboración en un animal falto de casta que sale desentendido; no obstante podemos apreciar alguna serie de cierto mérito.

El triunfador

González Écija, de verde y oro, en su primero, burraco, recibe con lances al paso en los medios y larga natural invertida; yendo al caballo da una vuelta de campana y luego pelea con un pitón ante una puya más larga de lo que el animal necesita, por lo que sale trastabillado y en el breve quite acaba cayendo al suelo todo lo largo que es. En los palos se luce Francisco Tornay. Brinda a sus dos compañeros de cartel e inicia la faena por alto; el burel se desplaza porque calidad no le falta (lo que le falta es fuerza) y en los medios vuelve a perder las manos; las tandas tienden a ser despaciosas, ejecutadas con torería; por la izquierda cuesta trabajo hacerlo arrancar; la tanda de preparación resulta ser la más animada pues el novillo ofrece la continuidad en las embestidas que no ha tenido en las tandas anteriores.

González Écija
González Écija

En su segundo, hondo, tocado del pitón izquierdo y corretón, saluda con el mejor toreo de capote de la tarde y remata de larga natural; la puya se pone barrenando, ay, y a cambio el burel, que empuja fijo, derriba al équido; en una segunda puya también hay fijeza; el quite va por verónicas. Vemos otro buen par de Francisco Tornay. Brinda a un aficionado ecijano y la faena, tras desarme, empieza por arriba con una embestida desacompasada; tras toreo en redondo pasa a la izquierda con el mismo son y desplante de rodillas; por la derecha se ve el peligro, con cara alta y búsqueda del cuerpo; a la izquierda de nuevo y el animal, sin humillar nunca, quiere rajarse. Hay un aviso.

González Écija
Brindis de González Écija a sus compañeros

Dedicatoria a su madre

Jesús Rivero, de gris perla y plata, ve cómo su primero es devuelto por defecto en la vista, lo que hace que por el pitón derecho se vaya directamente al cuerpo  y en un momento voltea a su lidiador y luego a un peón. Sale el previsto para sexto lugar, bien armado que de inicio muestra actitud huidiza y abanta; es recogido en tanda capotera breve por tablas y en el caballo empuja sin convicción ante puya moderada; al salir cae de las cuatro patas. Chamaqui pone un buen par. Brinda a su madre y, con la muleta montada en la mano izquierda, arranca directamente presentando la bamba y alargando el brazo; sigue siempre por el pitón izquierdo y cuando quiere probar al animal por el derecho traza un molinete o afarola con la mulera o “martinetea” para el pase de pecho; consigue algo ligado y rematado pero el novillo se muestra remiso hasta llegar a caer él solito; tras cuadrar a su adversario ataca con el estoque en la mano izquierda y lo clava con habilidad.

Jesús Rivero

Llegada la noche, Victorino Martín, presidente de la FTL y Miguel Briones, representante de la Junta de Andalucía, entregan a González Écija los testimonios de su triunfo en el Circuito y queda declarado como Novillero con Caballos Andaluz de 2020.

Entrega de trofeos

Su premio material, concedido por la Asociación Nacional de Empresarios Taurinos, serán dos novilladas firmadas para la próxima temporada, nada menos que en La Maestranza y en Las Ventas. Deseamos que le sirvan y las aproveche, para intentar llegar a figura del toreo.