El Ayuntamiento de Jerez de la Frontera (Cádiz) ha indicado que en la Fundación Centro de Acogida San José se contabilizan actualmente un total de 18 casos de positivo en coronavirus en el centro, en concreto 11 residentes y siete trabajadores. Asimismo, ha señalado que se han contabilizado dos altas en residentes y un alta de una trabajadora.

En una nota, el Ayuntamiento ha manifestado que el centro continúa trabajando en la aplicación de los protocolos más exhaustivos en la atención de las personas residentes y el seguimiento tanto de los casos de positivos en el centro, como de las altas que se producen tras superar el Covid-19.

Desde la fundación se mantiene un contacto permanente con todas las familias para su tranquilidad, apostando por la información y la transparencia en la gestión de la situación sanitaria del centro, ha asegurado el Ayuntamiento.

Finalmente, el Ayuntamiento, ha recordado que la plantilla de la Fundación Centro de Acogida San José cuenta con EPI de máxima eficacia y el centro se encuentra sectorizado para facilitar el control de casos.

Por su parte, la delegada de Acción Social y Mayores del Ayuntamiento, Carmen Collado, ha mostrado «una vez más el agradecimiento a la labor de todo el personal del centro por el trabajo que vienen desarrollando con la máxima profesionalidad y cariño a las personas residentes».

Protestas en el Asilo San José

Los trabajadores y familiares de usuarios del centro de mayores San José han protagonizado varias concentraciones a las puertas del centro durante el verano pidiendo la dimisión de los responsables del centro.

Según destacaron en un comunicado “las divergencias de criterios han motivado múltiples presiones por parte de la dirección del Asilo San José de Jerez. Entre ellas, la destitución del coordinador que llevaba en el puesto 18 años por lo que pedimos que se solucione esta situación insostenible a la que la dirección del centro nos está sometiendo”.

“Como premio a nuestra labor en el Asilo San José de Jerez, se nos continúa presionando y la situación se está volviendo insostenible, hasta tal punto que parte de la plantilla se ha marchado a trabajar a otros centros sanitarios. Durante estos meses, se han cesado a dos trabajadoras de lavandería que llevaban en la empresa más de 15 años, ocultando información al patronato, sin contar con el comité y sin respetar los plazos legales. Han puesto como excusa la avería de una lavadora, cuando el lavado de los uniformes era algo prioritario para proteger a los residentes, a los trabajadores/as y a las familias”.