La situación de la pandemia del Coronavirus en Francia obliga a París a amanecer en alerta máxima al haber sobrepasado todos los indicadores que marca el Gobierno. En Francia los requisitos para declarar la alerta máxima son: superar la tasa de incidencia de 250 casos por cada 100.000 habitantes en la población en general o los 100 casos entre las personas mayores, tener ocupadas el 30% de las camas UCIS por pacientes de Coronavirus.

París y parte de su periferia sobrepasó esos límite el pasado jueves, con 263 y 105 casos respectivamente y una tasa de ocupación que ronda el 35% en las UCIS. El sector de la hostelería negocia un protocolo reforzado. Los restaurantes van a poder seguir abiertos aunque con más restricciones frente al Coronavirus, los bares en cambio sí deben cerrar.

El sábado Francia marca un triste récord de 17.000 nuevos contagios, el país galo notificó el último día 12.565 positivos de Covid-19. Y 32 muertes más con los que los fallecidos ascienden a 32.230.

Anuncio del Gobierno

El ministro de Sanidad de Francia, Olivier Veran, afirmaba recientemente que la capital, París, podría ser declarada «zona de alerta máxima». Todo a partir del lunes, ante el repunte de los contagios por coronavirus en la ciudad y el resto del país.

Sanidad Pública de Francia confirmaba durante la jornada 13.970 casos, lo que sitúa el total en 577.505, y 63 fallecidos. De esta manera, el país supera el umbral de los 32.000 muertos y se sitúa en 32.019 fallecidos desde el inicio de la pandemia.

Asimismo, ha señalado que durante los últimos siete días eran hospitalizadas 3.998 personas a causa de la Covid-19, la enfermedad causada por el nuevo Coronavirus, de los cuales 844 se encuentran en servicios de reanimación.

Por otra parte, ha dicho que la tasa de positividad de las pruebas es del 7,6 por ciento, mientras que 66 departamentos se encuentran en situación de vulnerabilidad elevada». Las autoridades investigan 1.234 brotes, con otros 78 más durante el último día.

Ante esta situación, Veran afirmaba que París podría pasar a ser «zona de alerta máxima» a partir del 5 de octubre, dependiendo de la tasa de incidencia, la tasa en mayores de 65 años y la ocupación de camas en unidades de reanimación.

«Hacen falta dos, tres o cuatro días para verificar que París se inscribe en esta dinámica«, ha manifestado Veran. Explicaba que estas barreras «fueron superadas desde hacía mucho» en Marsella, lo que implicó un endurecimiento de las restricciones.

Asimismo, ha destacado que la evolución de la situación en Grenoble, Lille, Lyon, Saint-Etienne y Toulouse es «muy preocupante». Todo por la degradación de las tasas de incidencia, pero también por la presión sobre los servicios de reanimación», según ha informado el diario francés ‘Le Figaro’.

Efectos suficientes

Veran ha hecho hincapié en que «si las medidas no producen efectos suficientes sobre la situación epidemiológica», también estas ciudades podrían ser declaradas en «alerta máxima», sin dar una fecha para ello. «En las grandes metrópolis el virus evoluciona muy rápido», ha lamentado.

«Afecta a todas las categorías de población, especialmente a poblaciones vulnerables y personas mayores. Las consecuencias sanitarias son, en todos los términos, visibles. Los hospitales están cargados con trabajadores sanitarios cansados, pero que lo hacen todo para salvar el máximo de vida. Y que esperan que nosotros tomemos medidas y que los franceses las respeten», ha argumentado.

Sin embargo, el ministro de Sanidad francés destacaba que «en primavera, diez enfermos contagiaban a 30 personas. Mientras que a día de hoy «diez enfermos contagian a trece a lo largo de una semana». «Es netamente mejor, pero el virus circula», ha alertado, antes de apuntar a una «mejora médica» en Burdeos, Marsella y Niza.