Un grupo de cirujanos ha extraído del estómago de una joven una bola de siete kilos de pelo. Se trata de un hecho insólito, que ha sorprendido incluso a los propios médicos.

Los ojos como platos. Las bocas abiertas. Las manos a la cabeza. Los gestos de extrañeza. La sorpresa mayúscula recorriendo el costillar de todos los médicos que aún no salen de su asombro. Jamás habían visto cosa parecida. Jamás habían observado un caso similar.

Ninguno de los profesionales médicos protagonistas de esta noticia aciertan a descifrar cómo una chica ha podido vivir -ha soportado el día a día- durante años con siete kilos de pelo en el estómago. Se trata de una realidad de difícil asimilación. Un hecho inédito…

¿Por qué siete kilos en el estómago? Pues como consecuencia de estar ingiriendo su propio cabello durante años. Inicialmente pensaron que esta joven de 17 años de edad tenía un tumor en su estómago. Todo apuntaba a ello. Tras una prueba de ultrasonido se operó de urgencia a la menor.

La intervención quirúrgica se prolongó más allá de las seis horas de duración. Y, en efecto, la operación desembocó en este hallazgo del todo inesperado. Un descubrimiento que puso los vellos de punta. Espeluznante. ¿Qué era aquello que estaban observando, atónitos?

No era un tumor, ni mucho menos, sino una acumulación de pelo. De pelo humano, lo que indicaba que la niña había estado ingiriendo, sin orden ni concierto, compulsivamente casi, su propio cabello.

Todo fue fruto de la tricofagia, esto es: un trastorno de la conducta que se caracteriza por el hábito recurrente e irresistible dirigido a ingerir compulsivamente el propio cabello.

Un hábito nada saludable: el principal problema es que el cabello no es biodegradable, lo que provocó que se fuera acumulando durante años en el estómago de la joven Sweety Kumari, natural de India. La menor puso en claro riesgo su vida.