El Hospital de Valme registra 3.500 cartas «de ánimo» en la pandemia

El grupo de residentes promotores de tal iniciativa destaca que los ingresados «se han emocionado, han sonreído e incluso han conseguido olvidar por unos instantes su enfermedad»

El Hospital de Valme de Sevilla ha registrado 3.500 cartas «de ánimo» en la campaña solidaria impulsada durante esta pandemia y promovida por médicos residentes, convertida en «esperanza anónima» para pacientes y profesionales, según ha informado en un comunicado.

Ante el incremento de ingresos hospitalarios por el coronavirus, el citado hospital puso en marcha esta iniciativa, «sumándose así a la iniciada en hospitales madrileños».

«Se trataba de dar ánimo y esperanza, desde el marco de la humanización, a los pacientes ingresados por esta enfermedad junto a los profesionales que estaban en primera línea luchando por la vida».

Un grupo de residentes ha sido el promotor de esta iniciativa, con la colaboración del servicio de Atención a la Ciudadanía.

En su balance, destacan que están «abrumados» por los gestos de cariño recaudados. «Sin duda esta pandemia ha conseguido que nos hermanemos como humanidad. Queremos que sepáis de primera mano que con vuestras cartas habéis conseguido dar ese aliento de ánimo a todos los pacientes ingresados; se han emocionado, han sonreído e incluso han conseguido olvidar por unos instantes su enfermedad», han afirmado algunos de los profesionales MIR.

El recorrido por estos «miles de escritos» identifican la procedencia, en su mayoría, con los sevillanos. Sin embargo, un número «nada despreciable» corresponde a otras partes de España, e incluso de otros continentes.

Es el caso de una profesora universitaria jubilada de Costa Rica o una estudiante de la Universidad China de Hong Kong, añade el comunicado.

Asimismo, los promotores de la acción han elogiado la diversidad de los emisarios, desde una niña de ocho años, «que con el color de sus dibujos quiere encender el ánimo», hasta un residente de un centro de mayores de la provincia de Córdoba que, a sus 87 años, «transmite ánimo a los enfermos y felicita a los sanitarios».

«Sobrecoge el conmovedor mensaje de una enfermera, convertida en paciente oncológica, que no se encuentra en activo por su tratamiento quimioterápico, pero que con su mensaje de ánimo quiere cooperar y sentirse útil», han añadido.

Por su parte, desde la dirección de este centro hospitalario se ha subrayado el valor de esta iniciativa en el contexto de la «dureza vivida» durante la pandemia, «misivas llenas de afecto en la incertidumbre de la soledad de los pacientes aislados y para la complejidad de los profesionales de la asistencia sanitaria».