Señalan que los asmáticos deben cumplir estrictamente su tratamiento por Covid-19

Un ataque de asma y la infección por Covid-19 son difíciles de diferenciar, pues los síntomas de las infecciones respiratorias pueden simular los del asma

El jefe del servicio de Neumología del Hospital Quirónsalud Córdoba, Luis Manuel Entrenas, ha puesto de manifiesto este martes 5 de mayo que el paciente asmático debe cumplir estrictamente su tratamiento para mantener el asma bajo control y conservar la función pulmonar.

Según ha indicado el Hospital Quirónsalud en una nota, Entrenas ha explicado que este martes, Día Mundial del Asma, «es importante llamar la atención en esta enfermedad, que en la mayor parte de los casos es fácilmente controlable con medicación, habitualmente administrada por vía inhalatoria».

Sin embargo, «un porcentaje de pacientes desarrolla asma de más gravedad, con gran impacto en su calidad de vida, con síntomas que afectan a las actividades diarias, al sueño, requerimientos elevados de medicación y frecuentes crisis, que a veces precisan atención hospitalaria y tratamiento con corticoides sistémicos».

El especialista ha considerado que es preciso que los asmáticos «tengan en cuenta una serie de recomendaciones en el momento actual debido a Covid-19».

En este sentido, ha indicado que los virus respiratorios son unos de los más frecuentes, un ataque de asma y la infección por Covid-19 son difíciles de diferenciar, pues los síntomas de las infecciones respiratorias pueden simular los del asma.

Advertisement

Pero, «en general, el asmático ya conoce los síntomas de su enfermedad donde no es frecuente tener fiebre o dolor de cabeza y suelen mejorar con el uso de medicación broncodilatadora o de rescate», ha destacado el especialista.

El asma es una enfermedad inflamatoria de las vías aéreas que desencadena obstrucción bronquial y se manifiesta por dificultad al respirar, sensación de falta de aire, ruidos torácicos (pitos) y tos.

Puede ocurrir de forma aislada y limitada a las vías aéreas, pero con mucha frecuencia se asocia a manifestaciones en otros órganos del aparato respiratorio como la nariz (rinitis, rinosinusitis) o de otros sistemas, como la piel (dermatitis), especialmente en pacientes que asocian procesos alérgicos o inflamatorios.

El doctor ha señalado que el paciente que mantiene su enfermedad bajo control tiene escasas probabilidades de padecer un ataque de asma.

Para ello, debe tomar la medicación y «es muy importante no tener miedo a tomar corticoides inhalados porque, además de ser la medicación controladora fundamental, hay indicios de que pueden ayudar a impedir la infección por Covid-19».

Según ha indicado el experto, en la actualidad, los pacientes que acuden a Urgencias notarán que no se les aplica la medicación con nebulizadores porque estos tienen una gran capacidad de generar partículas en aerosol, por lo que pueden potenciar el contagio en caso de infección, pero «hay que evitar confundir con los dispositivos inhalatorios convencionales que todos los pacientes utilizan». Asimismo, recomienda que en las exacerbaciones deben utilizarse los corticoides orales.

Existen distintos niveles de afectación de la enfermedad y distintas formas de asma, ha señalado el doctor Entrenas, dependiendo de la edad de comienzo, la asociación con otros procesos, el tipo de proceso inflamatorio subyacente y comorbilidades, entre otros aspectos.

Tratamiento

Generalmente los pacientes disponen de un tratamiento para las crisis puntuales, lo que se denomina tratamiento «de rescate» y un tratamiento de mantenimiento, que es el que se debe utilizar de forma regular todos los días para controlar la enfermedad aunque el paciente se encuentre totalmente asintomático.

En este sentido, ha recordado que se calcula que más de la mitad de los pacientes con asma no tiene su enfermedad controlada.

La causa principal es la falta de adhesión a la medicación, se trata de una enfermedad crónica que requiere un tratamiento crónico pero en ocasiones, los pacientes se confían y abandonan el uso de estos medicamentos debido a la eficacia y potencia antiinflamatoria de los medicamentos.

El paciente no percibe la necesidad, pero pasados días o semanas, «el proceso inflamatorio que estaba controlado, se reactiva y surgen de nuevo los síntomas, por lo que es preciso el uso de la medicación de rescate con frecuencia».

El asma es una enfermedad multifactorial que no se puede prevenir y en la que participan muchos elementos, tanto relacionados con la persona (genética, comorbilidades), como con el entorno (exposición ambiental a irritantes, contaminantes o alérgenos).

Como todas las enfermedades crónicas, lo más importante es mantener un buen control y prevenir los ataques.