Piden a las empresas que paren su actividad si surge un caso de coronavirus

El Ministerio de Trabajo difunde una guía de actuación para frenar la epidemia en entornos laborales

El Gobierno ha salido al paso de la demanda de medidas preventivas frente a la epidemia de coronavirus por parte de sindicatos y empresas con una guía de actuación en la que les pide que paralicen la actividad laboral si existe riesgo de contagio por esta enfermedad en el centro de trabajo.

Según el documento difundido, la decisión de abandonar el centro de trabajo puede corresponder tanto a la empresa como a los delegados de prevención, siempre que se de un «riesgo grave e inminente» de contagio que incluya una valoración basada en «hechos fehacientes». La guía es un repaso a las herramientas legales que empresas y trabajadores pueden emplear para afrontar la expansión de la enfermedad.

Entre estas medidas figura implantar el teletrabajo siempre que se configure de manera temporal y extraordinaria y sin merma de derechos profesionales para los trabajadores o costes por el uso de medios tecnológicos. Medidas más contundentes son los expedientes temporales de empleo totales o parciales.

Las cuarentenas o cautelas médicas de aislamiento se consideran causas de fuerza mayor que pueden permitir esta decisión, si bien el ministerio recuerda que estos expedientes requieren pasar por consultas y la «autorización de la autoridad laboral».

Únicamente en el caso de la declaración por el Sistema nacional de Protección Civil de una zona afectada la Tesorería General de la Seguridad Social o el Fondo de Garantía Salarial deben hacerse cargo de las cotizaciones de los trabajadores o de las indemnizaciones de los empleados.

Empresarios y sindicatos quieren aclarar con el Gobierno cuáles son los pasos que deberían dar las empresas para afrontar la crisis del coronavirus en los espacios de trabajo de toda España, sean oficinas, medios de transporte, locales de ocio o servicios a terceros. UGT y CCOO y CEOE han pedido al Ministerio de Trabajo que les convoque a una mesa para tratar de qué manera se traducen a la actividad laboral las instrucciones sanitarias para atajar la epidemia, fundamentalmente las bajas y los despidos temporales.