El investigador especializado en aerosoles, José Luis Jiménez, ha manifestado que la inhalación «es el método más importante de transmisión del coronavirus« SARS-CoV-2. Por eso «para protegernos necesitamos» las distancias y las mascarillas; así como tener en cuenta el tiempo de contacto con otras personas y que las relaciones sociales se den al aire libre. Todo esto debido a que es «más fácil contagiar en interiores y, además, en esa circunstancia, es más fácil contagiar a mucha más gente».

Jiménez forma parte del grupo de los 239 científicos internacionales que han escrito a la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtiendo sobre la transmisión aérea de la COVID-19, ha precisado Fundación Ibercaja en una nota de prensa.

El investigador ha contado en la videoconferencia que aunque el coronavirus puede transmitirse por contacto; a través de superficies o de gotas de saliva y fluido respiratorio, son formas menos importantes que los aerosoles. «Gotitas tan pequeñas que pueden permanecer flotando mucho tiempo en el aire, que nos infectan al inhalarlos«. Y que «es la forma principal en la que los virus se transmiten».

Jiménez ha precisado que la distancia con otras personas funciona, «no por las gotas, como dice la OMS; sino para no respirar el aire exhalado por otra persona». El investigador ha añadido que «cuando dicen que la ventilación funciona, la OMS está admitiendo el contagio por aerosoles».

Ha remarcado que «millones de virus por hora» salen de la persona contagiada, aunque «a veces salen y otras no, no se sabe por qué», además de que «hay personas que al hablar expulsan más aerosoles que otras».

Hablar alto y gritar eleva las probabilidades de contagio, ha expuesto el experto. Añade que en bibliotecas y cines «ha habido menos contagio porque la gente está callada» por lo que «no se debería hablar en transporte público, ni en interiores».

Necesidad de ventilar

Jiménez ha insistido en la necesidad de ventilar, medida que no solo tiene beneficios para evitar el coronavirus; sino también la gripe y otras enfermedades respiratorias. «Nos contagiamos respirando el aire que han exhalado otros», ha precisado.

A su entender, las aulas «están mal ventiladas» y la pandemia del coronavirus «ha destapado el pastel de un gran error» por lo que «estamos a punto de un cambio de paradigma y tenemos que ponernos las pilas«.

Según Jiménez, «todos los espacios públicos tendrían que tener un medidor de CO2 para conocer cuántas veces ha sido respirado el aire que inhalamos». También ha defendido la conveniencia de los filtros de aire y ha desaconsejado pulverizar desinfectantes para limpiarlo.

Este investigador ha apostado por las clases al aire libre siempre que sea posible y en la situación en la que se encuentra España ha recomendado hacer en el exterior todas las actividades posibles. «Reunirse en un espacio al aire libre, a distancia y con mascarilla. Hay que prestar atención a la calidad de las mascarillas y llevarlas bien ajustadas«, ha apostillado.

Contagiar menos

Este especialista en aerosoles ha precisado que para parar el coronavirus no solo hay que es conseguir contagios cero, «sino también bajar el factor R, contagiar a menos». Para ello, las medidas más eficaces son «un buen rastreo de contactos; muchos test; y buenas cuarentenas». De forma que «si quitas de circulación a los afectados, estos ya no contagian», actuaciones que, además, «no son tan costosas como el confinamiento».

También ha opinado que en España «se hacen muchas reuniones interiores y no se tiene mucho en cuenta, ni la calidad, ni el ajuste de las mascarillas, que son también necesarias en los exteriores y con distancia».

José Luis Jiménez ha añadido que teniendo en cuenta que todas las enfermedades respiratorias se transmiten por aerosoles, se debería adoptar la mascarilla como parte de la cultura. Pasada la pandemia, «utilizarla también en los casos en que sea conveniente y necesario, como para protegerse de la gripe las personas vulnerables».

También ha invitado a dejar a un lado resistencias culturales, abrir la mente y adoptar medidas que se están tomando en otros países como hacer las clases al aire libre. «Lo más importante que tiene que hacer el país es luchar contra la pandemia, es una prioridad nacional» porque es una situación «tremenda» y por eso «no hay que andarse con remilgos».

El investigador ha enfatizado en la necesidad de explicar cómo se transmite el virus y poner todas las medidas en marcha porque «el daño que hace la pandemia a la economía y a la salud mental es el que podría hacer una guerra» y «hay que coger el toro por los cuernos».