Hallan muerto en su celda a un preso en la provincia de Cádiz

El hallazgo se ha producido unos minutos antes del recuento de las ocho de la mañana

Un hombre de origen magrebí y de 37 años de edad ha sido hallado muerto este lunes a las 7,45 horas en una celda del módulo de Ingresos del centro penitenciario de Botafuegos, en Algeciras (Cádiz), según han confirmado a Europa Press desde Instituciones Penitenciarias.

El hallazgo se ha producido unos minutos antes del recuento de las 8,00 horas cuando el compañero de celda ha alertado por interfonía al funcionario de servicio de que «el interno S.D.M. no respondía», motivo por el que se ha puesto en marcha el protocolo de actuación y los servicios médicos han certificado su fallecimiento.

Por su parte, el sindicato Acaip-UGT ha informado en un comunicado de que el interno, «que había ingresado procedente del centro penitenciario de Málaga este mismo jueves entró por primera vez en prisión en 2009» y, según han informado desde el sindicato, «tomaba tratamiento médico directamente observado, es decir que la dosis diaria la tomaba en la enfermería y en mano», a lo que han añadido que «las primeras impresiones apuntan a una sobredosis, pues se hallaron envoltorios vacíos de estupefacientes, señal de haber sido consumidos».

Desde Instituaciones Penitenciarias han negado estas circunstancias y han especificado que se han hallado «siete pastillas, de tipo ansiolíticos, escondidas entre las pertenencias» de este hombre que, según estas fuentes, llegó a la prisión de Algeciras «el pasado sábado».

Por su parte, Acaip-UGT en el citado comunicado ha recordado que en las diversas reuniones mantenidas en fechas recientes con divesos grupos políticos les expuso «las múltiples carencias de tipo social, laboral y económicas que, en el desempeño de su actividad diaria, sufre el colectivo de funcionarios penitenciarios de la macrocárcel de Botafuegos y de las 83 prisiones españolas restantes».

Para los sindicatos, «el sistema penitenciario español, desde hace más de una década, ha entrado en decadencia, las condiciones laborales están mermadas y las prisiones en retroceso», unos factores que «repercuten de forma negativa en la seguridad, tanto de los establecimientos penitenciarios, como en los trabajadores y, por supuesto también, entre la población reclusa».