El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, ha acusado al Gobierno de España de tener como estrategia política «dinamitar el Estado constitucionalista» dedicándose a «temas ideológicos en vez de ayudar a los ciudadanos»: «Quieren frentismo, no gestión».

«El Gobierno de España no tiene una estrategia clara de sacar al país de la situación que tiene, tanto sanitaria como económica. Va improvisando y en su agenda política tiene otras prioridades antes que ayudar a los ciudadanos», ha lamentado Salado.

Además, ha insistido en que el PSOE se está dedicando a «contentar» a sus socios de Gobierno, en referencia a Podemos, y de investidura, «independentistas y batasunos». Algo que, ha considerado, la ciudadanía «no entiende y estoy convencido de que le pasará factura; debe pasarle factura, tanto a Pablo Iglesias como Pedro Sánchez».

La ciudadanía, según Francisco Salado, quiere medidas efectivas de lucha contra la pandemia y de ayuda a empresas y parados. Sin embargo, «estos días se habla del Consejo General del Poder Judicial, que quieren controlar y seguir extendiendo sus tentáculos por toda la estructura del Estado».

Defiende la figura del rey Felipe VI

En una entrevista con Europa Press, ha lamentado también los ataques al rey Felipe VI, «que es garantía de estabilidad en España, es una de las figuras más valoradas». «Los españoles quieren al rey aunque en algunas territorios se hagan campañas contra él pero gracias a la Corona, desde la Transición, hemos conseguido el Estado de bienestar, la democracia y una mejora del funcionamiento institucional del Estado», ha enfatizado.

«El rey –ha continuado– es una garantía de equilibrio entre esas dos Españas que quieren resucitar Pedro Sánchez y Podemos. Quieren frentismo, radicalización; se mueven en ese mundo y no en el consenso y en la gestión diaria», ha lamentado Francisco Salado.

Así, ha acusado al Gobierno central de estar «inmerso en ese juego y no en la gestión para sacar adelante España»: «Es una pena porque somos un gran país, tiene muchas posibilidades y la imagen exterior se está deteriorando; eso genera desconfianza a la hora de que inversores internacionales vengan y, en esta situación, ¿Quién va a poner en riesgo sus recursos económicos? Esto –ha continuado– frena aún más nuestras posibilidades de crecimiento económico».

Según el presidente de la Diputación de Málaga, «estamos en un ‘deja vù’ donde ellos –en referencia al Gobierno– se han cerrado en un discurso ideológico y de frentismo, de dinamitar el Estado constitucionalista». Es más, ha considerado que «el barco de la recuperación económica y social va a la deriva porque no tiene un capitán que lo dirija».

Francisco Salado reclama grandes concensos

Ante la actual situación, Salado ha defendido «los grandes consensos». «Sería el momento ideal para que el PSOE se desprendiera de esa rémora que es Podemos y los independentistas y buscara el consenso con el PP y Ciudadanos, con partidos moderados y constitucionalistas», ha manifestado. Al mismo tiempo ha opinado que Pedro Sánchez, «en ese espacio ha demostrado que no sabe jugar».

«Todos visualizamos la figura de Pablo Iglesias pero a lo mejor Pedro Sánchez está cómodo porque en su agenda va esa estrategia de cambiar el sistema constitucional de 1978», ha sostenido.

En este punto, ha considerado que la prueba de ello es que «una gestión tan importante como haber solicitado fondos europeos para el turismo –ante la situación derivada de la pandemia– no lo han hecho porque no están pendientes a las cosas importantes que necesita el país pero sí de la demolición de la estructura democrática».

Así ha resumido cómo, en el caso de la provincia de Málaga, el que el Gobierno «no gestione» afecta al sector turístico y su futuro, con la «gran importancia que tiene para nuestro PIB»; y también a los agricultores, ya que, ha añadido, con la negociación de la Política Agraria Común (PAC) con la Unión Europa la provincia «perderá unos 80 millones de euros».

Preocupado por el sector turístico

En otro orden de cosas, el presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, ha advertido hace unos días de que el Gobierno pretende «dar la puntilla al sector del turismo con su dejadez». Ha exigido un cambio de estrategia «de inmediato y que se pidan ayudas europeas para auxiliar a esta industria».

«Es el momento de que por fin se atienda a la demanda hecha por el sector y por las instituciones que sí nos ocupamos y preocupamos por el turismo y se nos garantice que el 25 por ciento de los fondos del plan», ha sostenido.

A su juicio, esto es «lo menos que puede hacer este Gobierno para una industria de la que, sólo en la provincia de Málaga, dependen más de 117.000 familias».