Unas 300 personas viven en campings en la provincia de Málaga

En su mayoría son personas mayores de 65 años y extranjeras que suelen pasar largas temporadas en la Costa del Sol

Alrededor de 300 personas viven en estos momentos en campings de la provincia de Málaga pero lo hacen únicamente en bungalows o ‘movil home’ y con unas estrictas medidas de seguridad. En su mayoría son personas mayores de 65 años y extranjeras que suelen pasar largas temporadas en la Costa del Sol.

A estas personas les sorprendió la crisis sanitaria del COVID-19 en la que está inmerso el mundo alojadas en los campamentos turísticos de la provincia de Málaga, donde suelen pasar un mínimo de seis meses al año y sin posibilidad real de volver a sus lugares de origen por seguridad.

Así lo ha manifestado a Europa Press el presidente de la Asociación de Empresarios de Campings de la Costa del Sol, Emilio Domingo Ruiz de Mier, quien ha señalado que se trata en una gran mayoría de personas mayores que no podían hacer los más de 2.000 kilómetros que separan Málaga de Francia, Bélgica y Holanda.

Tras la orden del gobierno de que los alojamientos turísticos debían cerrar sus puertas en un plazo de siete días, Aecamping informó a sus 18 asociados de esta medida aunque, posteriormente, se incluyó una excepcionalidad, al igual que en los hoteles: Permitir la estancia, con limitaciones, a personas que pasan largas temporadas en dichas instalaciones.

Domingo ha admitido la necesidad de esa excepción ya que «había mucha dificultad y verdaderos dramas si se tenían que cerrar por completo» puesto que había personas, en su mayoría de más de 65 años y extranjeros, a las que no se podía desalojar y dejar en la calle porque no tienen domicilio en Málaga y, ha reiterado, no podían hacer gran cantidad de kilómetros hacia sus países de origen. Otros, simplemente, es que viven en diferentes campings en todo el año y no tienen un domicilio concreto.

El presidente de los empresarios campistas de Málaga ha informado de que aquellos que sí podían volver a sus casas en caravanas o autocaravanas lo hicieron pero a quienes les ha sido imposible los propietarios de los campings de la Costa del Sol les proporcionaron bungalows y también ‘movil home’, es decir, casas rodantes con todos los servicios de luz y agua que se suelen alquilar por seis meses.

Domingo ha apuntado que todos los servicios que prestan los campings, como gimnasio, lavandería o restauración, quedaron anulados con la orden del Gobierno, de ahí que únicamente pudieran permanecer en estos bungalows o en las casas rodantes.

Normas Estrictas

Los inquilinos que permanecen en estos campings de la provincia tienen unas normas de régimen interno, tal y como ha precisado Emilio Domingo: Pueden salir de las instalaciones de 09.00 a 13.00 horas para hacer sus compras esenciales, siempre equipados con guantes y mascarillas y teniendo que registrarse tanto al entrar como al salir. También, los que tengan, pueden pasear a sus mascotas habilitándose una hora por la mañana y otra por la tarde para ello.

Los campings cuentan con seguridad para seguir estas medidas de protección: «Lo llevamos muy estrictamente y no hemos tenido ningún problema». «Quien se ha quedado es porque tiene un bungalow y no se puede hacer vida común ni barbacoas, tienen que estar como el resto de la población, en sus casas, en este caso en los bungalows o casas móviles».

En Málaga hay 18 asociados a Aecamping, que suponen unas 10.750 plazas en total, de las que 3.000 aproximadamente se corresponden con las de los bungalows y ‘movil home’.

Alrededor del 20 por ciento de los campings de la provincia han cerrado totalmente, porque no tienen bungalows y se dedican únicamente a caravanas y autocaravanas; y los otros mantienen abierto solo para los que tienen alojados en dichas instalaciones.

En la mayoría de los casos se ha tenido en cuenta que son personas mayores, extranjeras y que suelen pasar largas temporadas en los campings de la provincia de Málaga por lo que si no tenían un bungalow o ‘móvil home’ antes de que irrumpiera la pandemia del COVID-19 se les ha proporcionado sin abonar más cantidad de la que ya pagan mensualmente durante su estancia en estas instalaciones, «pese a ser mucho más caro».

Esta medida de los propietarios de los campings ha sido también muy tenida en cuenta por algunos clientes, que les han enviado cartas de agradecimiento «por los esfuerzos de los últimos días y semanas», así como por las palabras amables, sonrisas, paciencia por las muchas preguntas, por mantener las instalaciones así como por la limpieza y la seguridad general.