Torra quiere salir de la mesa de negociación con «una fecha para el referéndum»

ERC y los comuns le reprochan el «doble juego» de participar de la mesa y apoyar a quien la critica

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha asegurado este miércoles que el objetivo de la parte catalana en la mesa de diálogo entre gobiernos es conseguir «una fecha para el referéndum» de autodeterminación.

Lo ha dicho en la sesión de control al presidente en respuesta a una pregunta del líder de ERC en el Parlament, Sergi Sabrià, que le ha reprochado con dureza las críticas emitidas desde JxCat en el acto de Perpignan (Francia) del sábado, protagonizado por el expresidente Carles Puigdemont, porque considera que «menospreciaron» la mesa de diálogo.

El presidente se ha defendido asegurando que el independentismo comparte objetivo –el ejercicio de la autodeterminación y la amnistía– y que, pese a que miren la mesa de diálogo con «prudencia y escepticismo», quieren seguir trabajando en ella para conseguirlo.

Sabrià ha coincidido en que la movilización que debe acompañar al diálogo para fortalecerlo, ha defendido que ERC inició esa negociación y que pidió a Torra liderarla, pero ha lamentado los discursos pronunciados en el acto de Perpiñán: «El sábado su espacio político despreció esa mesa».

«No entendemos cómo un mismo espacio político puede sentarse en la mesa a defender la autodeterminación y la amnistía, y a la vez, pocas horas después, cargar con dureza y amargor. El sábado su espacio político menospreció esta herramienta debilitando nuestra posición», ha criticado Sabrià.

Defensa de Ponsatí

En el mismo sentido se ha pronunciado la líder de los comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, que ha asegurado que a su formación le gustaría que un acto como el de Perpignan se pudiera celebrar en cualquier parte del Estado, aunque ha constatado que no todo el independentismo lo secundó de la misma manera: la CUP no fue y ERC envió una delegación «tibia».

Ha criticado intervenciones en ese acto como el de la exconsellera y eurodiputada de JxCat, Clara Ponsatí –que tachó de engaño la mesa de diálogo y avaló los disturbios de plaza Urquinaona tras la sentencia del 1-O– porque considera que «apuestan por vías fracasadas y lenguaje de confrontación que lleva a hablar de vencedores y vencidos», en un escenario nuevo con el cambio de Gobierno.

Albiach ha exigido al presidente aclarar su posicionamiento tras referirse a una encuesta que arroja que cuatro de cada diez votantes de JxCat apuestan por la unilateralidad y ha lamentado que el partido haga un «doble juego y por un lado se sienta a la mesa de diálogo y por el otro dice que es una engañifa».

Torra ha zanjado sobre Ponsatí: «A mí no me sobra nadie del mundo independentista y menos un exiliado, que tienen todo mi respeto. Yo creo que necesitamos la fuerza de la unidad del movimiento independentista».

El presidente se ha mostrado sorprendido, especialmente por las críticas de ERC, y a Sabriá también le ha insistido sobre la necesidad de la unidad del independentismo, de nuevo defendiendo a Ponsatí: «A mí no me sobra nadie en el movimiento independentista. Yo vengo de espacios unitarios, he buscado la unidad en todas las acciones y he puesto el país por delante del partido».

Ha argumentado que esa unidad se ve en el objetivo conjunto con el que los miembros de ERC y de JxCat se sientan a la mesa de diálogo en la que ha insistido que buscará salir de ella con la fecha para que los catalanes decidan su futuro político.