Piden 23 años para el acusado de asesinar a disparos a un hombre en un pub

La vista ha arrancado con abundancia de público y fuertes medidas de seguridad

La Audiencia Provincial de Almería acoge desde este martes el juicio con jurado contra M.C.C., al que la Fiscalía reclama 23 años y medio de prisión como presunto autor material de los disparos que acabaron con la vida de un joven en un pub de El Ejido (Almería) tras haber mantenido una discusión con él en la que se vieron involucrados los también acusados F.D.C.G. y A.L.F.F., para quienes solicita ocho años y nueve meses de prisión ante su presunta participación como cómplices.

La vista, que se celebra en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Almería, ha arrancado con abundancia de público y fuertes medidas de seguridad tras la selección del jurado, que deberá determinar si la actuación del principal acusado fue o no calculada y premeditada, tal y como sostienen la Fiscalía y la acusación particular ejercida por el letrado Juan José Bonilla, que representa a la familia del fallecido.

Según la acusación provisional del Ministerio Público, los hechos tuvieron lugar sobre las 3,30 horas del 4 de febrero de 2018 cuando M.C.C., quien se encuentra en prisión provisional por esta causa, se hallaba en el interior del pub Infinity de El Ejido en compañía de los otros dos acusados, donde también se estaba la víctima junto a un grupo de familiares y amigos.

Así, en un momento dado se entabló una discusión entre el acusado y la víctima tras la cual M.C.C. se habría marchado del local con el resto de acusados para, media hora más tarde, volver a las inmediaciones del pub justo cuando la víctima y las personas que lo acompañaban salían de establecimiento.

De acuerdo con el escrito del fiscal, el principal encausado paró su turismo «dejando el motor del coche arrancado» en la puerta del pub mientras que los otros dos acusados estacionaron un segundo vehículo bloqueando una calle «impidiendo la posibilidad de huida» con la «intención de facilitar la acción del otro acusado»,

De este modo, M.C.C. se habría bajado del vehículo en el que llegó por la puerta del copiloto «empuñando un arma de fuego corta» que no ha sido hallada para dirigirse de «forma sorpresiva» hacia la víctima, a la que «con la intención de causarle la muerte», le habría dispara entre «cuatro o cinco» veces en el abdomen.

El sobrino de la víctima se dirigió en ese momento hacia el acusado «con la intención de impedir que siguiera disparando», de modo que este «le apuntó con el arma en la cabeza al tiempo que le decía ‘que te mato, te mato'», por lo que el joven «quedó paralizado» antes de recibir un «fuerte golpe» en la cabeza con el arma.

La víctima, que contaba con 35 años en el momento de los hechos, se vio afectado en el abdomen por el disparo, que afectó al intestino delgado con «múltiples perforaciones» sin que el proyectil saliera del cuerpo. Así, aunque fue intervenido quirúrgicamente y permaneció varios días en la UCI, finalmente falleció 24 días después.

La Fiscalía, además de los 19 años de prisión por asesinato y los tres años adicionales por las lesiones generadas al sobrino de la víctima, reclama un año y medio de prisión más al acusado, quien no contaba con licencia de armas en el momento de los hechos. También solicita 26 años de alejamiento con respecto a la mujer y los cuatro hijos de la víctima.

Del mismo modo, y junto con el resto de acusados, interesa una indemnización de 432.000 euros por los daños morales producidos por la muerte de la víctima así como el pago de 270 euros por las lesiones que sufrió el herido.

Por su parte, las defensas se han mostrado contrarias al relato de los hechos de la Fiscalía y han solicitado a los miembros del jurado que atiendan a las pruebas.

En este sentido, la letrada Mónica Moya que representa a M.C.C. ha insistido en la relevancia de la «prueba física» frente a la testifical, que componen fundamentalmente los familiares de la víctima que presenciaron el suceso, junto al dueño del pub y el portero.

La defensa ha insistido asimismo en el que el acusado actuó movido por un miedo insuperable, sentido en el que deslizado que el acusado no era la única persona que portaba armas de fuego.

Igualmente, y a través de un informe forense de parte, tratará de probar que la víctima murió de un solo disparo y a consecuencia de «complicaciones» posteriores a su intervención quirúrgica para desarmar la acusación por asesinato. El juicio continúa este jueves a las 10,00 horas con la declaración de los acusados.