Cada cinco años se produce una subida y bajada de algunos servicios básicos que están sujetos a impuestos. como pueden ser la luz o el precio de los combustibles. En esta ocasión, vamos a detenernos en el ámbito relacionado con la compra de un vehículo, siendo estos algunos de los aspectos que debemos de tener en cuenta a la hora de comprarnos un nuevo vehículo en 2021.

Desde este pasado 1 de enero, la compra de un coche de gasolina o diésel nos saldrá un poco más caro. Desde este día las emisiones CO2 de los vehículos nuevos se medirán en base al nuevo ciclo de homologación de consumos y emisiones WLTP, mejor que el anterior NEDC, por lo que muchos coches, que ahora están exentos de pagar el impuesto de matriculación, tendrán que pagar un tipo de impositivo del 4,75% al superar esa cuota de 120 gr/km de CO2, el tramo mínimo para tributar por el impuesto de matriculación, dado que ese grava el nivel de CO2 por tramos. En este sentido, un Seat de gasolina que el 31 de diciembre valía 25.000 euros al estar exento de pago de matriculación, en 2021 nos costará 1.200 euros más.

¿En qué coches afecta la subida del impuesto? 

De esta manera, los coches que no se verán afectados por esta subida del impuesto de matriculación son los de combustible eléctrico y los híbridos enchufables. Todos los vehículos con combustible 100% eléctrico emiten cero emisiones de CCO2 con lo que están exentos del pago de este impuesto. En cuanto a los híbridos enchufables, su homologación se hace en parte al tener la batería cargada en los 100 primeros kilómetros, estando su consumo por debajo de los 2 o 3 litros por cada 100km y las emisiones por debajo de 50 gr/km de CO2, con lo que no tendrían que pagar esta tasa.

Sube el precio del combustible y baja la luz

Este nuevo año será recordado por la bajada de la tarifa de la luz, lo que beneficia la compra de un vehículo con combustible eléctrico si la carga se realiza por la noche en el propio domicilio. El Fondo Nacional de Eficiencia Energética pretende que el coste de la retribución a las renovables, los residuos y la cogeneración sea pagado por todos los actores cuyo negocio se basa en el negocio del suministro de energía.

Gasolina combustible
Un hombre echando combustible a su coche

Es decir, para pagar la transición a las renovables, la luz doméstica y su factura bajan un 13% en los próximos cinco años. Sin embargo, esto trae consigo la subida de la factura por el pago de otros combustibles fósiles como el gas natural incluido el de los coches, que procede en su mayoría de combustibles fósiles a día de hoy, como los impuestos a los hidrocarburos que afectan al diésel y la gasolina

Aumenta el precio de los carburantes

Como venimos comentando, una de las claves de la subida de los impuestos están vinculadas a la inflación de otras fuentes de energía. Por ejemplo, la bajada de la luz provocará que una subida de los combustibles, según los operadores petrolíferos. En este sentido, la cifra que manejan será una media en los precios de los combustibles de 7 céntimos cada litro.

En este sentido, lo mejor de este acuerdo alcanzado entre PSOE y PNV es que el impuesto del combustible diésel no subirá en 2021, sino que será en 2022 y afectara solo al gasóleo dado que la medida pretende eliminar la subvención impositiva a este carburante respecto a la gasolina, siendo la subida inicial de 3,8 céntimos el litro.