Un fallo lo tiene cualquiera. Eso deben de pensar en la Policía Nacional de Cádiz, donde el pasado jueves 1 de octubre irrumpieron en la casa de una vecina por error. Llegaron a inmovilizar a la fuerza a una vecina. 

Los agentes de la Policía Nacional participaban en una operación contra el tráfico de drogas desplegada en Cádiz capital. Fue entonces cuando irrumpieron en una vivienda equivocada con relación al piso cuya entrada había sido autorizada por un juzgado.

Una vez dentro, inmovilizaron por la fuerza a la única moradora del inmueble, que no guardaba relación alguna con los hechos investigados.

Como ha avanzado Diario de Cádiz, los hechos habrían ocurrido el pasado jueves por la mañana en el barrio gaditano de Loreto. Allí, la Policía Nacional desplegó una operación para intervenir en una vivienda relacionada con el tráfico de drogas, contando con una orden judicial de registro del inmueble.

No obstante, los agentes no habrían derribado la puerta de la vivienda investigada, sino de otro piso ajeno a los hechos. Fue entonces cuando los agentes accedieron al inmueble equivocado e inmovilizaron a la moradora del mismo durante varios minutos.

Tras descubrir los agentes su «error involuntario», según la Policía Nacional, habrían dado las «explicaciones» pertinentes a esta persona. Además, le informaron de los derechos que le asisten y el procedimiento a seguir para reclamar por la vía Civil un resarcimiento del daño sufrido.

Posteriormente, los agentes reanudaron la operación policial, culminada finalmente con el arresto de un varón relacionado con el punto de venta de drogas objeto de la actuación.