Calificarlo de pequeño descuido es ser demasiado benevolente. Ni siquiera podemos definirlo tal que así: porque de hecho no se trata de ningún descuido. Sino de un acto consciente que merece el mayor de los rechazos de la sociedad entera.

Todo lo que rodee al cuidado de un niño son palabras mayores. La Policía Nacional ha detenido en la localidad valenciana de Xirivella (Valencia) a una pareja de 25 y 26 años de edad. ¿El motivo? Dejar a su hijo de 6 solo en casa durante varios días.

Dejar solo a un niño, durante varios días, no tiene perdón de Dios. La Jefatura Superior de Policía de la Comunidad Valenciana ha informado del caso. En este sentido cabe apuntar que los agentes fueron alertados este miércoles día 2, alrededor de las 20.30 horas, de que había un menor encaramado a la barandilla de un balcón en un cuarto piso.

El desenlace pudo ser trágico. Muy trágico. Y las consecuencias, fatales. Los agentes llamaron a la puerta del domicilio, desde cuyo interior se escuchaba el sonido de dibujos animados, y seguidamente la voz de un niño preguntando quién era. El niño hizo lo correcto.

Al responder de inmediato la patrulla que se trataba de la Policía, el menor abrió la puerta en ropa interior, muy asustado y temblando, algo desorientado, manifestando que estaba solo, sin saber precisar cuántos días llevaba en su soledad.

Seguidamente la Policía verificó que en efecto no se encontraba nadie en el domicilio. La casa estaba manga por hombro, desordenada, revuelta. Bastantes restos de comidas. El menor se había calentado solo, como mejor pudo, su propia comida.

No quedo la cosa ahí. En dos habitaciones de la casa encontraron gran cantidad de artículos falsificados, como por ejemplo zapatillas, de varias marcas conocidas. Los policías localizaron telefónicamente a la abuela del niño. Fue una llamada crucial…

La abuela se enfadó muchísimo al enterarse de que habían dejado otra vez al niño solo. No era la primera vez que esta situación se producía. Prometió llegar rápidamente para hacerse cargo de él.

Más tarde se personaron en el domicilio -tras una previa llamada telefónica- los propios padres del menor. Ofrecieron versiones contradictorias. No aclararon quién tenía a su cargo el niño. Sí confirmaron que los artículos eran falsificados y que los vendían personalmente y a través de Internet.

Los padres del niño fueron detenidos. Ambos tenían antecedentes penales. Han pasado a disposición judicial. Afortunadamente el menor está sano y salvo. Y no precisamente por el celo de los padres en su cuido y protección.