En Segunda División B compiten 102 equipos, pero entre todos, uno aún mantiene el sello de «pendiente de resolución», el Córdoba FC, que ahora se denomina Unión Futbolística Cordobesa. Infinity, un fondo de inversión de Bahréin ha adquirido el club.

El presidente, con la compra, es Abdulla Al-Zain, y el vicepresidente Mohammed Al-Nusuf, quien además es el secretario general del Comité Olímpico de Bahréin.

Los inversores han adquirido la “unidad productiva” del Córdoba en situación de quiebra concursal, haciéndose responsables de una deuda de unos diez millones de euros.

Este asunto tiene gran relevancia en el fútbol español. De permitirse su inscripción sería la primera vez que un club mantiene la categoría solo cambiando de nombre y dueños. Y sin pagar todas sus deudas. En 2013 intentó lo mismo la UD Salamanca y la Federación Española de Fútbol no lo permitió. Ahora parece que puede resultar en beneficio del conjunto cordobés.

Y sin pagar todas sus deudas

La Federación mostró su intención de no admitirlo la próxima temporada, pero aún están a la espera del recurso judicial. Hay que recordar que el Juzgado Mercantil de Córdoba sentenció este 2019 que el nuevo Córdoba tenía derecho a seguir participando en Segunda B. Además, el juez instó a que la Unión Futbolística Cordobesa puede seguir jugando con los mismos colores, el mismo escudo y la misma bandera que el Córdoba CF.

La Segunda División B cuenta para este próxima temporada con 102 equipos, dando inicio el 18 de octubre. En ese momento debe estar todo resuelto. De no haber resolución judicial en ese momento, podríamos encontrarnos con el nuevo Córdoba inscrito y participando, aunque de ascender a Segunda, sin pagar las deudas, lo tendría aun más complicado.

En la Unión Futbolística Cordobesa manifiestan que el grupo inversor de Bahréin ha invertido ya seis millones de euros, y según indican, han cancelado deudas con jugadores, Hacienda y Seguridad Social. Pero de esto, no hay aún documentación que lo acredite.