Funcionarios de la Unidad Prommesas de la Policía Local de Almonte (Huelva) han detenido a un hombre el miércoles 2 de septiembre. El vecino de la localidad había incumplido una orden de alejamiento con respecto a su mujer.

Según ha informado la unidad de Almonte, es importante saber que incumplir este tipo de medidas tiene consecuencias penales. De hecho, estas pueden terminar en prisión si se producen de manera reiterada.

Esta Unidad ya ha detenido a más de una treintena de acusados por infringir una orden de alejamiento en los últimos cinco años.

La misma tiene, precisamente, funciones de vigilancia de las órdenes de protección que dictan los diferentes juzgados.

La denuncia era quebrantada «de manera consentida»

La sentencia, que había sido dictada por el Juzgado número 3 de La Palma del Condado tras la denuncia interpuesta contra él por su mujer en el mes de junio, estaba siendo quebrantada «de manera consentida por ambos».

Desde esta unidad, recuerdan a la ciudadanía que las resoluciones judiciales en vigor que acuerdan una orden de alejamiento son de obligado cumplimiento para el autor del hecho delictivo mientras estén en vigor.

Asimismo, solo el Juzgado que las determina puede anularlas; nunca los propios implicados de ‘motu propio’.