La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, cree que, tras la reunión entre el presidente Pedro Sánchez y la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, hay «posibilidades» de hallar «puntos de encuentro» para que en el futuro, si prosperan las negociaciones, apoyen los Presupuestos Generales del Estado de 2021.

La portavoz del Gobierno ha agradecido la «voluntad sincera» de Ciudadanos para negociar y ha subrayado que, pese a las diferencias en algunos asuntos y la posición crítica del partido naranja, haya una actitud «constructiva» y ambas partes compartan un diagnóstico común sobre la situación del país tras la pandemia.

A su juicio, «hay un diagnóstico común de que es un momento excepcional que requiere una respuesta excepcional», por lo que el objetivo es buscar esos puntos de encuentro, más que ahondar en las diferencias.

Ambos partidos, ha dicho, están de acuerdo en la necesidad de digitalización, de combatir el cambio climático, de apostar por la cohesión social y territorial e impulsar el crecimiento económico y ayudar a los autónomos.

Política fiscal

En cambio, uno de los puntos de discrepancia entre el Gobierno y Ciudadanos es la política fiscal, y en ese sentido la ministra ha insistido en su idea de modular las propuestas para adaptarlas a la situación del país y encontrar «una propuesta equilibrada en materia fiscal».

Después de que el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, haya insistido en que el proyecto de Presupuestos incluirá una «revisión de la fiscalidad» en sentido «progresista», Montero ha confiado en poder encontrar un equilibrio que «acompase el crecimiento con la situación de crisis» para generar competitividad y empleo.

A su juicio, esas «líneas maestras» pueden ser «compartidas por todos». «Tenemos que ver cada figura», ha dicho, añadiendo que, tal como dijo Sánchez, la reforma fiscal incluida en el pacto de gobierno entre PSOE y Unidas Podemos, «tendrá que ser trasladada a un momento más adelante de la legislatura».

«Ahí está la inteligencia política, en ser capaz de acompasar esta progresividad fiscal con la situación sobrevenida (de la pandemia)», ha defendido.

Montero ha insistido en el empeño del Gobierno de intentar unos Presupuestos con la base más amplia posible.

A las palabras de Arrimadas, que ha justificado su voluntad negociadora en que las cuentas no las condicionen Bildu y ERC, ha replicado que en el momento actual «nadie sobra» y son bienvenidas las aportaciones de todos «sabiendo que están apoyando a España».

En cuanto al deseo de Iglesias de que la negociación empiece por los grupos que apoyaron al Gobierno en la investidura -lo que dejaría a Ciudadanos para el final–, ha señalado que la «dinámica» la irá marcando la propia negociación y la Comisión de Presupuestos.

Diferencias sobre las CCAA 

Tal como ha hecho Arrimadas, Montero ha reconocido diferencias con Ciudadanos en algunos asuntos, como el papel que tienen que tener las comunidades autónomas al inicio del curso escolar –Ciudadanos ha pedido «una estrategia nacional y no 17»– o la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en la que la formación ‘naranja’ no quiere participar y quiere una reforma legal para «despolitizarla».

En cuanto a la petición de Ciudadanos de que se prorrogen los ERTEs, ha insistido en que está en manos del diálogo social.

Por ello, ha agradecido a Ciudadanos su actitud «constructiva y responsable» y que anteponga «el interés de los ciudadanos» en un momento «inédito» en España.

Montero ha coincidido con Arrimadas en que hace un año ninguna de las dos, igual que ningún español, habrían podido prever esta situación.

La ministra ha confiado en que sea posible empezar 2021 con los Presupuestos aprobados, unos Presupuestos que permitan canalizar las ayudas europeas –«España no puede desaprovechar esta oportunidad», ha dicho– y que permitan poner en práctica la lección de la pandemia de que es necesario tener servicios públicos de calidad.