¿Qué carrera elijo: cuál tiene más futuro?

Los jóvenes afrontan una decisión que no tiene por qué ser irreversible

La primavera contrae y conlleva sus propios rituales. Y no  sólo el relacionado directamente con la alteración de la sangre. También con ciertos topicazos del todo necesarios según esta atractiva época del año. Topicazos que bien pueden entenderse como rituales. Clásicos rituales en efecto. Verbigracia combatir la alergia de turno. O preparar todo lo necesario para la declaración de la Renta, lo cual no es moco de pavo.

Pero si nos remitimos a los más jóvenes la acción y la atención se centra y se centraliza en un solo foco: acabar sus estudios de Bachillerato, aprobar la Selectividad y pensar con tino en su inmediato futuro universitario. Las dudas entonces se tornan cuasi transcendentales: ¿Qué carrera se adapta a mi capacidad o capacidades? Y en cualquier caso, ¿cuál es la que presenta más salida, más ventajas a la hora de conseguir un trabajo? ¿Coinciden las preferencias personales con la cuestión eminentemente práctica?

Existe una clara coincidencia que unifica la opinión de orientadores profesionales, expertos en la materia y psicólogos. ¿Dónde estriba la clave? En el punto de equilibrio entre ambas opciones. En la repuesta a sendas preguntas. Hay que analizar y acto seguido hacer un balance entre vocación -aficiones- y la clara (ancha) perspectiva de futuro. Se trata, a no dudarlo, de una decisión, si no irrevocable, sí ya… ¿irreversible? ¿O no? Quizá aquí radique un aspecto importante…

El carácter también reversible, por qué no. Y es que no deben surgir traumas a este respecto. Se puede dar marcha atrás sin que esta decisión genere ningún tipo de trauma ni en los jóvenes que han reconsiderado la elección ni, mucho menos, entre sus propios familiares. Siempre es recomendable repasar los planes de estudio. Visitar las distintas universidades a la vista. Parece necesario asimismo averiguar qué titulaciones proponen una mayor oferta de trabajo.

En este sentido, y según el informe Infoempleo Adecco, publicado el pasado año y que permite conocer la situación del mercado laboral en España, la titulación universitaria con más demanda de empleo es Administración y Dirección de Empresas-ADE (con un 9,85% sobre el total de las ofertas para titulados), seguida de Ingeniería Informática (4,74%), Ingeniería Industrial (4,58%), Administración de Empresas y Derecho (3,07%) y Comercio y Marketing (2,95%), que cierra este ‘top five’ de carreras con mejores perspectivas de incorporación al mercado laboral para los alumnos que acaban de terminar sus titulaciones. Blanco y en botella.

Este documento no tiene desperdicio. En el mismo se apunta un dato interesante a la hora de decidirse por los estudios universitarios, ya que el 40,5% de las ofertas pide el título entre los requisitos imprescindibles para poder solicitar el posible puesto. A su vez se hace referencia al volumen de oferta por tipo de titulaciones, en el que encabezan el ranking las del área Jurídico-social, con un 43,8% de ofertas de trabajo para titulados. En esta área se encuentra Administración y Dirección de Empresas en la primera posición, seguida de Administración de Empresas y Derecho y Comercio y Marketing.

De otro lado, en la rama de Ciencias de la Salud, es Medicina y Biomedicina la que aparece en primer lugar, y tras ella están Psicología y Psicopedagogia y Enfermería.  Dentro de Ingeniería y Arquitectura son Informática, Ingeniería Industrial e Ingeniería Mecánica las titulaciones con más ofertas de empleo; mientras que en Ciencias los tres primeros puestos los ocupan Biología, Química y Matemáticas-Estadística. Esta distribución por ramas o tipos de estudios la completan Artes y Humanidades con Filología, Lingüística y Literatura; Artes y Diseño; y Traducción e Interpretación.