El derecho fundamental a la libertad de expresión y sus límites

Explicamos este derecho fundamental y su regulación en España

La libertad de expresión es uno de los derechos fundamentales de los que gozamos. El mismo está recogido en el artículo 20.1 a) de la Constitución Española de 1978, pero también se recoge en el artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos o el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La libertad de expresión permite, dentro de una serie de límites preestablecidos, expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

Así, y como afirma la Sentencia del Tribunal Constitucional (STC) 6/1981, este es un Derecho fundamental del que gozan por igual todos los ciudadanos y que les protege frente a cualquier injerencia del poder pública ilegal, e incluso legal si la misma contraviene los límites que la propia Constitución recoge.

Entre estos límites, que se recogen en el artículo 20.4 CE, encontramos los demás derechos constitucionales así como las leyes que los desarrollen, y en especial, el derecho al honor, intimidad, propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.

Estas especialidades, protegidas a través de la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, no son las únicas. También podemos encontrar, por ejemplo, los delitos de injurias o calumnias, los delitos de revelación de secretos, o el enaltecimiento del terrorismo.

Como todo derecho fundamental se garantiza mediante el artículo 53 CE, con un procedimiento preferente y sumario. No obstante, y como ha quedado expuesto, ni mucho menos es ilimitado.