La comunidad musulmana de Granada pide urge la ampliación de su cementerio

La crisis del coronavirus ha puesto en evidencia en las últimas semanas la escasez de cementerios musulmanes en nuestro país

La comunidad musulmana de Granada ha alertado de que su cementerio, situado en la Dehesa del Generalife, se está empezando a quedar pequeño y reclama al Ayuntamiento una ampliación que permita garantizar a este colectivo espacio suficiente para poder realizar los enterramientos según los ritos islámicos.

La crisis del coronavirus ha puesto en evidencia en las últimas semanas la escasez de cementerios musulmanes en nuestro país, que están presentes en muy pocas ciudades y donde los hay suelen ser pequeñas parcelas que ceden cementerios cristianos y que no reúnen las condiciones, según ha relatado a Europa Press el presidente de la Comunidad Islámica en España, Umar del Pozo.

Hace años a los inmigrantes que venían de otros países se les repatriaba para ser enterrados, pero en la actualidad ya existe una tercera generación de musulmanes que ha nacido en España y que no quieren ser enterrados donde vivieron sus abuelos sino donde se han criado. A ello se suma el elevado coste que supone repatriar un cadáver, que en la mayoría de los casos no puede ser asumido por las familias.

Esta situación se viene arrastrando desde hace tiempo pero en estos días, con la crisis del coronavirus, ha habido más muertes y la comunidad musulmana lo ve con preocupación. Todo ello a pesar de que sigue vigente el acuerdo de 1992 de cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España que recoge el derecho de las comunidades islámicas a la concesión de parcelas reservadas para los enterramientos de musulmanes.

En Granada sí existe un cementerio musulmán propio en «un sitio espectacular» –en el entorno de la Alhambra– que está totalmente separado del camposanto cristiano. Sin embargo, este espacio se está quedando pequeño y calculan en que en un año, dos como mucho, no habrá espacio.

La comunidad musulmana de Granada reclama una ampliación y mejoras en el camino que da acceso al recinto para garantizar unas «condiciones mínimas». «Esa problemática de morir sin saber dónde te van a enterrar y si va a ser por los ritos musulmanes, es algo que está preocupando mucho», relata el presidente de la Comunidad Islámica en España, quien confía en que el Ayuntamiento de Granada atienda este requerimiento.

Los ritos musulmanes de enterramiento incluyen el lavado y perfumado del cuerpo del difunto, que es amortajado siguiendo la práctica del Profeta para partir luego al cementerio acompañado por un cortejo. Una vez allí, se sitúa el féretro en alguna explanada y se hace la oración de difuntos para luego colocarlo en una tumba que ha sido previamente excavada en la tierra poniéndolo sobre su lado derecho en dirección a Meca.