El Hospital Reina Sofía ofrece alimento a 44 niños en su primer año de apertura

Se trata de una celebración «muy especial», ya que este recurso está dirigido a los recién nacidos prematuros y con diferentes patologías

El Banco de leche materna del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba cumple su primer año de funcionamiento con un balance de 44 bebés atendidos.

Según concreta la dirección gerencia del hospital en una nota de prensa, se trata de una celebración «muy especial», ya que este recurso está dirigido a los recién nacidos prematuros y con diferentes patologías, en los que no es posible disponer de leche de la propia madre en cantidades suficientes para su correcta alimentación y desarrollo, tras haber sido procesada y analizada, siempre bajo prescripción facultativa.

Por tal motivo, las profesionales del banco de leche han elaborado un emotivo vídeo para agradecer a las mamás donantes su generosidad.

Concretamente, del total de niños, el 74% fueron prematuros con peso al nacimiento inferior a 1.500 gramos o edad gestacional inferior a 32 semanas, y el 26% restante ha sido niños con retraso del crecimiento intrauterino, postoperatorio de cirugía intestinal o hipoxia perinatal, entre otras.

Gracias a la existencia de este recurso y al trabajo coordinado del banco de leche y la unidad de Neonatología, se ha dispensado una alimentación personalizada a cada bebé, teniendo en cuenta las característeicas nutricionales y las necesidades de cada niño.

El banco de leche, que se ubica en el nivel -1 del hospital materno infantil, forma parte del servicio de Pediatría del hospital y está concretamente vinculado a la Unidad de Neonatología. Gracias al trabajo de este equipo de profesionales, al apoyo de la dirección del centro y a la colaboración de entidades como la Fundación Bancaria ‘La Caixa’, la Fundación CajaSol y Medtronic, el banco de leche comenzó a funcionar hace un año y ha permitido recepcionar en este tiempo más de 128.000 mililitros de leche materna.

Según explica la responsable de la Unidad de Neonatología y coordinadora del Banco de leche, María José Párraga, están muy satisfechas porque era un servicio muy demandado. «Llevábamos tiempo trabajando en su puesta en marcha y ahora, tras un año de funcionamiento, nos sentimos muy orgullosas de los resultados», asegura, antes de mandar su agradecimiento a las donantes, por su colaboración, esfuerzo y altruismo durante este tiempo, ya que han contribuído a mejorar la salud de los bebés ingresados en Neonatología.

De hecho Párraga señala que con su aportación incluso los han protegido de la aparición de enfermedades graves, en ocasiones potencialmente mortales, como es el caso de la enterocolitis necrotizante, una enfermedad de extrema gravedad, cuya aparición es más frecuente cuanto menor es la edad gestacional.

La doctora destaca el deseo de su equipo de profesionales de agradecer particularmente la generosidad de cuatro madres que tras el fallecimiento de su hijo decidieron hacerse donantes. Tres de ellas donaron toda la leche que conservaban en el lactario y que sus bebés no pudieron llegar a recibir y una cuarta mamá que tras morir su bebé decidió continuar con la estimulación y la extracción de su leche para donarla al banco. «Reiteramos el agradecimiento que en su día les manifestamos, por su generosidad y solidaridad en momentos tan difíciles», concluye.