Lucía, andaluza con Covid-19 tras dar a luz: «De esto se sale»

Lucía, la madre que dio a luz con Coronavirus en el Hospital de Jerez, ya superó su aislamiento y ahora disfruta en casa de su pequeña Julia

Entre las noticias negativas siempre salen rayos de esperanza. Ese fue el caso de Lucía, una jerezana que dio a luz en plena pandemia de Covid-19 en el Hospital Materno Infantil de Jerez.

Dos semanas después y tras haber superado el Coronavirus, ya puede estar con su pequeña Julia en casa. De hecho, este viernes 3 de abril ha sido el primer día que ha podido disfrutar de su bebé con normalidad.

Cuando Julia cumplió una semana de vida, su madre pudo conocerla, aunque siempre con mascarilla, guantes y gel desifectante, ya que «no podía abrazarla ni besarla».

Lucía, a sus 30 años y ya recuperada, puede disfrutar de su hija tras pasar unos momentos muy duros, en los que estuvo acompañada de unos sanitarios, “a los que no descansaría de darle las gracias”, en el Hospital de Jerez, donde tuvo un trato “impecable”.

¿Sintió miedo por la vida de su hija?

No, mi marido y yo habíamos leído mucho al respecto y parecía que los recién nacidos daban negativo, y aquellos que daban positivo parecían ser asintomáticos.

No obstante, si sentí miedo el día que ingresaron a mi madre en el hospital, tiene 61 años y estaba muy débil. Hoy por fin celebramos su alta, aunque tiene que seguir aislada y con tratamiento en casa, pero estamos muy felices y por fin respiro tranquila.

¿Cómo se enteró del positivo en Covid-19?

Empecé con algo parecido a un resfriado, al haber estado con personas con síntomas, aunque nunca confirmados. Tenía miedo por los que convivían conmigo en casa.

Además, estando tan cerca el día del parto, me daba miedo entrar en un hospital y poner en riesgo a los profesionales por lo que llamé y conté mi situación, vinieron a casa a hacerme un test y dio positivo.

¿Cómo han sido los primeros días en casa?

Al principio, estaba aislada, veía poco a mi marido y mi a mi hijo de dos años y aún no había conocido a mi hija Julia, que seguía en el hospital.

Aunque mejoraba de la cesárea, sentía que empeoraba de la enfermedad, pero el tratamiento es muy efectivo y a los pocos días estaba como nueva.

A su semana de vida por fin pude conocerla, y la mascarilla, los guantes y el gel desinfectante nos acompañaban en cada encuentro, no podía abrazarla y besarla como hubiera deseado. Pero hoy finaliza mi aislamiento y puedo disfrutar de ella con normalidad.

El nacimiento de su bebé tuvo una repercusión positiva en la sociedad en estos duros momentos. ¿Qué ha sentido con la multitud de mensajes positivos que le ha llegado?

Te encuentras sola, aislada, dolorida por la cesárea e incapacitada y sobretodo con incertidumbre de hasta dónde llegará el virus en tu cuerpo…

Pero cada mensaje de amigas y familiares me hacía más fuerte, y el saber que tanta gente estaba rezando por las dos me daba mucha fuerza y esperanza, sabía que no estaba sola.

Me mandaban vídeos, juegos, oraciones, y me sentía una privilegiada, de hecho, tenía libros y una televisión, los cuales no utilicé, las muestras de cariño no daban opción al aburrimiento.

¿Cómo se encuentra usted? ¿Y la pequeña?

Por fin puedo decir que muy bien, ya hemos superado el bache. Ahora tengo la mente puesta en las personas que están sufriendo y en peores condiciones.

¿Como ha sido el trato que recibió en el Hospital de Jerez?

Ha sido en todo momento impecable, tanto en la comunicación conmigo y con mi familia como en el protocolo que han seguido, siempre muy preocupados porque fuera lo más adecuado posible para sentirme tranquila.

Estoy muy agradecida por el trato recibido por todos, desde el conductor de la ambulancia que me recogió en casa y su simpatía, el personal de quirófano, en especial a Manoli, que me cantaba y me hacía reír, mi celador Juan Ramón que me daba conversación, las ginecólogas siempre tan atentas desde que me llamaron para informarme de que era positivo y el cariño con el que me trataron en todo momento.

Las pediatras siempre informándome y tranquilizándome, los médicos, las enfermeras y auxiliares, Pepi de limpieza. Me encantaría acordarme de todos sus nombres.

Su historia ha sido una luz de esperanza en esta dura pandemia. ¿Qué mensaje lanza a la población?

A los enfermos, que tengan mucha fuerza, que pasarán por momentos muy malos pero que se sale, que, aunque no les conozca, los apoyo, rezo por ellos y los llevo en mi corazón.

En el caso de los profesionales, no descansaría de darle las gracias, son mis héroes y los de todos y siempre serán recordados por lidiar esta batalla.

A los familiares y amigos de enfermos mis ánimos, y que no cesen de enviarles apoyo y cariño.

A los que pasan a la otra vida, que con fe se acojan a Dios.

Y a las personas que están confinadas en sus casas, que valoren la salud y la vida, y que sigan transmitiendo y compartiendo lo mejor de sí mismos para hacer disfrutar y entretener al resto.

¡Viva España y su gente!

Me gustaría agradecer en especial a mis padres por ayudarme y acogerme desde el primer día aun asumiendo riesgos; y a mi marido Iñigo, por sus cuidados y ánimo constante.