Dispensa concedida en Sevilla para no dar la paz por el coronavirus

El arzobispo monseñor Asenjo así lo ha explicitado en un comunicado

Jamás hubiesen imaginado los cofrades que el coronavirus se introduciría de manera protagónica en este cuaresmal tiempo de vísperas. Hasta el punto de elevar titulares periodísticos y condicionar algunas de las tradiciones más señeras de los preludios de la Semana Santa, tales son las ceremonias de besamanos o las Solemnísimas Funciones Principales de Instituto con sus Protestaciones de Fe.

Así las cosas, si ya en las páginas cofrades de MIRA se adelantaba que estaba sobre la mesa la posibilidad de la supresión de las ceremonias de besamanos, ahora, y desde la misma capital hispalense, una novedad ha sorprendido a propios y extraños. Y es que los fieles sevillanos que acudan a misa están dispensados de dar la paz para evitar el contagio del coronavirus.

Así como se lee. Así como se describe. Así lo ha indicado el arzobispo de Sevilla, monseñor Juan Jose Asenjo, en un comunicado en el que ha hecho un llamamiento a la calma ante la alarma creada por la gripe china. Calma por encima de cualquier otro alarmismo.

En el referido texto se hace referencia a las declaraciones que monseñor Asenjo hizo este lunes a Canal Sur Radio, en las que aludió al debate suscitado por la incidencia del coronavirus en los actos religiosos, especialmente en los cofradieros que se celebran en Cuaresma y que son tan significativos: tales como Funciones Principales (en las que se besan los libros de reglas de la corporaciones) y los besamanos a las Imágenes Sagradas.

En este sentido, el prelado hispalense señaló que «lo más prudente es esperar y no lanzar las campanas al vuelo y preocupar excesivamente a la gente. Vamos a esperar para tomar una determinación. Antes de anunciar nada tendremos que tomar un criterio seguro».

El arzobispo realizó estas declaraciones en Madrid, que es precisamente donde se encuentra esta semana participando en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española.

Monseñor Asenjo sí ha apuntado que existe «cierta flexibilidad» en gestos como la paz en las misas o el uso del agua bendita que suele haber en las pilas a la entrada de los templos. Según fuentes del Arzobispado, con esta indicación el arzobispo otorga libertad a los fieles para dar o no la paz como medida preventiva del coronavirus, así como de persignarse con agua bendita.

Decisiones, de todos modos, que son enteramente individuales y que por supuesto quedan al criterio de cada persona. ¿Qué puede decirse sobre el gesto de la paz? Pues que se traduce en un beso o en estrechar las manos entre los fieles, aunque también puede servir un gesto de reverencia.

En lo relativo a los besamanos y la protestación de fe en las funciones principales de instituto, desde el Arzobispado se informa que actualmente no hay tomada ninguna medida, pero que «probablemente» los próximos días, al regreso del arzobispo de Madrid, se pueda dar alguna recomendación para este tipo de actos cofradieros por lo común multitudinarios.