Dictamen rotundo de la justicia europea: el IRPH puede ser abusivo

Fallo a favor de los clientes que se consideren directamente perjudicados

En la madrugada de este martes día 3 muchos españoles han dormido –algunos a trancas y barrancas- con los dedos cruzados y con la mente puesta en la salvación de una situación hipotecaria asfixiante. Al fin se sabría algo al respecto de una controversia que ha dejado correr ríos de tinta en periódico y publicaciones especializadas. Y pronto saltó la buena nueva…

Sí, pronto saltó la noticia en positivo: el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) ha dictaminado que el controvertido índice hipotecario IRPH no está excluido del ámbito de la directiva sobre cláusulas abusivas y puede por tanto ser controlado judicialmente pese a estar regulado por el Banco de España.

¿Qué quiere esto decir? Pues que los jueces españoles deben verificar si los bancos que lo usaron informaron con transparencia a sus clientes: a resultas de lo cual, de lo contrario, tienen que anularlo por abusivo y pueden sustituirlo por otro índice más favorable como el euríbor y obligar a devolver el dinero cobrado de más. Que no es una cifra pequeña.

Por consiguiente el fallo abre la puerta a una avalancha de reclamaciones contra la banca de los clientes que se consideren perjudicados por la aplicación del IRPH. Además y a mayor abundamiento, corrige de alguna forma la doctrina del Tribunal Supremo y desestima los argumentos de las entidades financieras, que alegaban que este índice hipotecario no puede en ningún caso considerarse abusivo puesto que está regulado por el Banco de España.

El TJUE dictamina en primer lugar que un índice como el IRPH «está comprendido en el ámbito de aplicación de la directiva sobre cláusulas abusivas» porque, aunque lo controle el Banco de España, «no refleja disposiciones legales o reglamentarias de carácter imperativo».

En este sentido, «lo más importante ahora es tener fondos que sean consistentes». Los responsables de la gestora Capital Group descartan una recesión en EEUU y en la economía mundial.

A tal fin, «los tribunales españoles deberán asegurarse del carácter claro y comprensible de las cláusulas de contratos de préstamo hipotecario que establezcan la aplicación de un tipo de interés variable basado en el IRPH», señala el Tribunal de Justicia de la UE.

Las cláusulas del IRPH, según aclara la sentencia, «no sólo deberán ser comprensibles en un plano formal y gramatical, sino también permitir que el consumidor medio (…) esté en condiciones de comprender el funcionamiento concreto del modo de cálculo del referido tipo de interés y de valorar así (…) las consecuencias económicas, potencialmente significativas, de dichas cláusulas para sus obligaciones financieras».

A la hora de evaluar la transparencia del IRPH, el TJUE apunta que los jueces deben tener en cuenta que los elementos principales de cálculo de este índice «resultaban fácilmente asequibles a cualquier persona que tuviera intención de contratar un préstamo hipotecario», puesto que se publicaron en el Boletín Oficial del Estado. Además, según la normativa vigente, los bancos estaban obligados a informar a los clientes de su evolución durante los dos años anteriores.

En cualquier de los casos, el fallo explica que si los jueces llegan a la conclusión de que las cláusulas del IRPH son abusivas, «podrán sustituirlas por un índice legal aplicable de manera supletoria para proteger a los consumidores en cuestión de las consecuencias especialmente perjudiciales que podrían derivarse de la anulación del contrato de préstamo». Es decir, y explicado en un lenguaje más directo: podrían sustituir el IPRH por el euríbor.

Cabe subrayar que el IRPH es el segundo índice más utilizado en España tras el euríbor para calcular el tipo de interés de las hipotecas. ¿Cómo se determina? Teniendo en cuenta la media de interés de los préstamos a más de 3 años y se ha incluido en cerca del 10% de los préstamos concedidos en España.

Está controlado por el Banco de España y cuenta con la ventaja de que es menos volátil que el euríbor. No obstante, sus hipotecas son más caras: representa para el consumidor un coste superior de entre 18.000 y 21.000 euros por hipoteca. La banca española se jugaba hasta 44.000 millones de euros en este veredicto, según los cálculos de Goldman Sachs.