Un tributo de amor mariano entre las Viñas y la Catedral

La Hermandad de la Exaltación regaló a Jerez un traslado exquisito

Todo sucedió según estaba previsto. La Hermandad de la Exaltación propuso un acto de amor mariano. Y lo cumplió como han de celebrarse las cosas de María Santísima: con la delicadeza del mejor sentimiento cofrade.

El riesgo de lluvia parecía que finalmente truncaría esta convocatoria tan esperada por los cofrades para este pasado domingo 1 de diciembre. Durante las horas previas había caído agua de manera intensa. Y el cielo se mostraba caprichoso. Las dudas se cernieron sobre la posible suspensión.

La Junta de Gobierno de las Viñas consultaban partes de toda índole. Parecía que había posibilidades de que la tarde se abriese como al final así sucedió. Las cosas de la Virgen…

Sobre las cinco y vente de la tarde comenzó este traslado extraordinario que pronto dibujó un temblor de emoción en los hermanos que formaban el nutrido cortejo. Dos fechas muy presentes en todo momento: el L aniversario de la Coronación Parroquial de María Santísima de la Concepción Coronada (8 de diciembre de 1968 – 8 de diciembre de 2018) y el XV aniversario de su Coronación Canónica (8 de diciembre de 2004 – 8 de diciembre de 2019).

María Santísima de la Concepción Coronada, obra de Manuel Prieto de 1959, vistiendo manto propio, bordado sobre terciopelo azul. La saya blanca bordada en oro cedida por la Hermandad de la Yedra. Se trata, sí, de la saya de Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Esperanza Coronada.

El fajín en tonalidad cardenalicia, que fuera regalado a la Madre Santísima por el que fuera Obispo de Jerez, monseñor Juan del Río Martín, con motivo de su Coronación Canónica. Sobre el manto, lleva toca de sobremanto bordada sobre malla, propiedad de Nuestra Señora del Valle Coronada, dolorosa de la Hermandad del Cristo de la Expiración.

Está bellísima. Los cofrades coinciden en el criterio. Enseguida comienza a aglutinarse mucho público alrededor de la comitiva. Lleva tocado propio de punto de aguja del siglo XIX, que fue donado por un hermano. Jerez se hace piropo. Porta a su vez la medalla de oro de la ciudad, concedida por el Excelentísimo Ayuntamiento de Jerez, coincidiendo con su Coronación Canónica en 2004.

En su mano derecha, un cetro, propiedad de la Patrona de Jerez, Nuestra Señora de la Merced Coronada. Entre los diferentes rosarios, el que fue regalado por S.S. el papa San Juan Pablo II, con motivo de su Coronación Canónica.

A sus plantas ha venido luciendo medialuna de Nuestra Señora del Carmen Coronada. Sobre sus sienes, la corona de Coronación Canónica, pieza de oro, obra de Jesús Domínguez en 2004. Todo tiene un porqué. Todo tiene una razón. Todo responde a un fundamento.

El paso que porta a María Santísima de la Concepción Coronada en su traslado extraordinario a la Santa Iglesia Catedral es propiedad de Nuestra Señora de la Hiniesta Coronada, de Sevilla (paso; candelabros, jarras y llamador de plata y faldones).

Los respiraderos, de plata, son de la Imagen dolorosa María Santísima de la Hiniesta, de la misma Hermandad y que procesionan en el paso de palio de la citada Imagen en la tarde noche del Domingo de Ramos.

La estampa es del todo inédita. La peana de plata, donde se posa María Santísima de la Concepción Coronada, es propiedad de la Hermandad Sacramental de Santiago, de Jerez de la Frontera. Calza el paso treinta costaleros. Todo parece uno.

El exorno floral es excepcional: rosas, gladiolos e hypericum en tonalidades crema. No han querido perderse los hermanos de las Viñas este acto único. El cortejo estará formado por 203 hermanos: 118 cirios, 36 pavero, 30 insignias y 19 de la Diputación Mayor de Gobierno. El paso ha sido portado por una cuadrilla de 120 costaleros.

El repertorio musical muy bien escogido. Variedad. Se notan manos expertas. El cortejo fue abierto por la cruz de guía flanqueada por dos faroles y dos varas, le siguió una representación de los Scouts de la Parroquia Nuestra Señora de las Viñas y a continuación el primer tramo de hermanos con cirio.

El segundo tramo se abría con el banderín de la Coronación Canónica junto a cuatro varas. En el segundo tramo de cirios… el pavero, con más de 20 niños entre 5 y 9 años. A continuación el banderín de la juventud cofrade y cuatro varas y el tercer tramo de cirios.

El cuarto tramo, que se abre con el Simpecado acompañado de dos faroles y dos varas, tiene los cirios de tonalidad azul por ser estos los más antiguos de la Hermandad. Abría el quinto y último tramo, la representación de la Hermandad de la Hiniesta de Sevilla, con guión corporativo y cuatro varas y el guión corporativo de la Hermandad acompañado de cuatro varas.

Tras el mismo, el quinto tramo de cirios, lo integraron los miembros de la Junta de Gobierno, cerrando éste con la representación de la mesa de Junta de Hermandad en presidencia con nuevas varas de estreno con el actual escudo corporativo de la Hermandad y demás representaciones institucionales.

El paso de María Santísima de la Concepción Coronada fue precedido por un cuerpo de acólitos con 8 ciriales, propiedad de la Hermandad de la Piedad de Jerez, cuatro incensarios, cinco navetas, cruz alzada y pertiguero. Las dalmáticas, propiedad de la Hermandad del Carmen Coronada, del Rosario de Bornos, y de la propia Hermandad. Se viven momentos muy especiales en las Angustias. El público sigue manteniéndose muy concurrido.

El paso, además del fiscal de la propia Hermandad, el Cabildo de Oficiales de la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Exaltación nombró a la Hermandad de la Hiniesta Fiscal Honorario, en este traslado extraordinario. La figura del mismo la ocupó el actual Hermano Mayor de la Hermandad de la Hiniesta José Antonio Romero Pérez. Sobre las tres de la tarde cayó un fuerte aguacero.

Sin embargo al final el tiempo quiso que este bellísimo traslado fuese una realidad a mayor gloria de María Santísima. Un tributo de amor entre las Viñas y la Catedral.