La mayoría de los países tiene como medida sanitaria por el coronavirus el uso obligatorio de mascarilla en espacios cerrados. En este sentido, cada actividad que realices en un espacio cerrado deberás usar mascarilla de forma obligatoria, ya sea hacer la compra, ir al cine, o para asistir a clase.

A pesar de esta medida obligatoria, hay personas que aún se resisten a ella. En la escuela italiana ‘Pomponio Leto’ de la provincia de Salerno, un alumno no ha querido usar la mascarilla en el centro, tal y como lo mandan las autoridades sanitarias.

El estudiante de bachillerato se negó a usar esta medida de seguridad en el interior de la escuela. Lo que no se esperaba, fue la reacción que tuvo su profesor ante la negativa de este a usar mascarilla.

Otro alumno del mismo aula, grabó con el móvil la reacción del docente. En el vídeo se puede ver como el profesor empieza a propinar golpes al joven, llegando incluso a tirarlo al suelo mientras le grita que «está equivocado».

La actuación del maestro, la han condenado tanto sus propios compañeros docentes, como por el alumnado, que han decidido ponerse de parte del alumno ante la reacción desmesurada y violenta que tuvo el profesor.

Las autoridades italianas, de momento, están estudiando las imágenes del vídeo y lo sucedido, ya que podrían llegar a imputar al docente por un delito de los medios de corrección.

Multa de 57.000 por usar mascarilla

La Junta de Andalucía, a través de la Delegación Territorial de Salud y Familias, ha abierto un expediente sancionador al titular del establecimiento que el pasado domingo congregó en una boda a un total de 97 personas que fueron sorprendidas por la Policía Local cuando bailaban en la sala de fiestas sin usar mascarilla. Estos hechos fueron denunciados y por ellos la autoridad sanitaria propone una sanción de 51.000 euros que aún no es firme.

La boda tuvo lugar el pasado domingo por la noche, tras la declaración del nuevo estado de alarma. Entonces, los agentes se desplazaron hasta el local ubicado en la zona de Bayyana para comprobar la celebración de la fiesta. En el local, además, se incumplía la distancia interpersonal de seguridad de al menos metro y medio de distancia. Además, las mesas contaban con agrupaciones de diez personas, según la denuncia formulada por los agentes.

Los hechos descritos podrían ser constitutivos de al menos tres sanciones. Se observa una posible infracción grave por haberse permitido la celebración de una boda en la que las aglomeraciones habrían impedido o dificultado la adopción de medidas sanitarias, lo que puede repercutir en un daño o riesgo grave para la salud.