La investigadora del CSIC María Cruz Minguillón, especialista en aerosoles, ha alertado de la necesidad de mantener silencio en el metro para reducir considerablemente la posibilidad de contagio por Coronavirus.

Así lo ha afirmado en una entrevista en RAC1 en la que ha expresado que el metro es uno de los transportes en los que mayor posibilidad de existencia de aerosoles hay, ya que en el autobús el aire se renueva en cada parada. Sin embargo, en el metro no hay ningún sistema de ventilación, y el aire podría contaminarse con facilidad.

El riesgo de emisión de aerosoles en el metro puede ser hasta 50 veces mayor cuando, por ejemplo, alguien mantiene una conversación telefónica. Por eso, advierte: «Sería ideal que en el metro indicaran silencio siempre». Una medida, ha dicho, que debería complementarse con un buen ajuste de la mascarilla al rostro.

Aun así, ha expresado la científica, hay un elemento fundamental que participa en la reducción de contagios en el metro: el poco tiempo de exposición al que se someten sus usuarios. «En el transporte público interurbano nos juega a favor el tiempo de exposición. En el metro de Barcelona el tiempo medio es de 15-20 minutos», ha explicado. Un hecho que dificultaría el contagio.

Coronavirus en espacios cerrados

José Antonio López Guerrero, profesor titular de microbiología de la Universidad Autónoma de Madrid y el doctor César Carballo han explicado en laSexta Noche el riesgo de contagio de coronavirus por aerosoles que hay en espacios cerrados y cómo puede reducirse.

Primeramente, explican qué sucede en un bar. En el primero de los ejemplos imaginamos que estamos cuatro horas, sin mascarilla, sin distancia de seguridad y con el aforo al 50%. En este caso, el riesgo de contagio es muy elevado y se puede producir un contagio masivo entre los comensales.

La situación mejora si tenemos mascarilla y distanciamiento social, pero sigue sin ser óptima porque seguirá habiendo comensales contagiados. Cuando mejora sustancialmente es cuando además añadimos ventilación, ya que pese a que no existe el riesgo cero, es probable que no haya ningún contagio.

Algo parecido ocurre en las viviendas, aunque los expertos no entienden que se estén permitiendo las reuniones sociales con la incidencia acumulada actual. En caso de que la reunión sea de cuatro horas, de seis personas, sin mascarillas, sin distancias y sin ventilación, podríamos infectar a todos los asistentes.

Con mascarilla y distancia social, pese a que reducimos el riesgo, sigue existiendo. Por ello, es importante que antes, durante y después de la reunión con no convivientes se ventile la estancia abriendo las ventanas. López Guerrero aconseja mantener siempre la ventana abierta al menos cuatro dedos.

Evidencia de contagios mediante aerosoles

Cada estudio científico arroja más evidencias del contagio de coronavirus mediante aerosoles. Los espacios cerrados son especialmente peligrosos en esta pandemia, por eso Más Vale Tarde ha examinado junto al virólogo José Antonio López Guerrero los riesgos en los espacios en los que más tiempo pasamos: así se contagia el Coronavirus en casa o en un bar.

Empezamos por un caso concreto: una casa particular en la que se encuentran seis personas en un espacio medio de un salón, unos 20 metros cuadrados. Sin mascarilla ni ventilación, la posibilidad de que salgan todos infectados es cercana al 100%. Si añadimos ventilación la cifra baja al 75%.

La clave, sin embargo, está en la mascarilla. En un periodo de cuatro horas, sin ventilación pero con mascarilla la probabilidad de contagio disminuye al 25%. Si además añadimos ventilación el riesgo es prácticamente 0%: una o ninguna persona.

Pasamos a analizar la misma situación en un bar: una estancia de cuatro horas con un aforo de 15 personas y tres camareros. En caso de que no llevemos mascarilla ni exista ventilación, se podrían infectar un 60% de personas.

Sin mascarilla y con ventilación el riesgo bajaría a un 40% de contagios, de esas 15 personas se infectarían una seis o siete. Si además solo nos quitáramos la mascarilla para beber y hubiera ventilación solo se contagiarían un 10% de los presentes.

El motivo son los aerosoles. Sin hablar, la posibilidad de contagio en un sitio cerrado es pequeña. Sin embargo, el simple hecho de hablar incrementa de forma evidente el riesgo, como se puede ver en el vídeo. Al gritar o cantar el contagio es prácticamente seguro.

Además, hay que tener en cuenta que las mascarillas no solo reducen de forma drástica la posibilidad de contagio, sino que también disminuyen la posibilidad de desarrollar sintomatología por parte de quien se infecta cuando la lleva puesta.