Las medidas de restricción del Gobierno central que afectan a municipios madrileños con alta incidencia de coronavirus entrarán en vigor a las 22 horas de la noche del viernes 2 de octubre.

Así lo han explicado el consejero de Justicia, Enrique López, y el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, en una rueda de prensa conjunta ofrecida desde la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional.

Los municipios de la Comunidad de Madrid que se verán afectados por estas nuevas restricciones son Madrid, Alcalá de Henares, Alcobendas, Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Móstoles, Parla y Torrejón de Ardoz.

Escudero ha señalado que las medidas entrarán en vigor a las 22.00 horas inmediatamente después de la publicación de la orden en el BOCM, aunque López ha dicho que no se podrá sancionar hasta que sean ratificadas por el TSJM, que tiene un plazo máximo para ello de tres días, y que hasta entonces los controles serán informativos.

Escudero ha dicho que según la orden que entrará en vigor esta noche, se restringe la entrada y salida de personas de los citados municipios «salvo por motivos justificados», como, por ejemplo, la asistencia a centros sanitarios, el cumplimiento de obligaciones laborales, la asistencia a centros educativos y universitarios, el retorno al lugar de residencia habitual, el cuidado de mayores, menores y dependientes, «y algún motivo más que también se refleja en la orden».

Por otro lado, «se permite la circulación de personas residentes dentro de los municipios afectados, siempre respetando las medidas de protección individual y colectiva establecidas», si bien «se desaconseja a la población desplazamientos y realización de actividades que no sean absolutamente imprescindibles».

Horarios y aforos en la Comunidad de Madrid

En cuanto a los locales comerciales, ha señalado que no se podrá superar el 50 por ciento del aforo, y tendrán como hora de cierra máxima las 22 horas; los establecimientos de hostelería y restauración limitarán el aforo al 50 por ciento tanto en el interior como en el exterior y se prohíbe el consumo en barra, mientras la ocupación de mesa sigue siendo de un máximo de 6 personas y no podrán admitir clientes a partir de las 22.00 horas y deberán cerrar a las 23.00 a excepción de los servicios de entrega a domicilio.

La asistencia a lugares de cultos no podrá superar un tercio de su aforo, y la asistencia a velatorios se limita a un máximo de 15 personas al aire libre y 10 en espacios cerrados, y en entierros se restringe a un máximo de 15 personas.

La actividad que se realice en academias, autoescuelas y centros privados enseñanza no reglada se limita al 50 por ciento y podrá realizarse deporte en instalaciones deportivas siempre que no supere el 50 por ciento del aforo máximo permitido en espacios interiores y el 60 por ciento en espacios exteriores, y la práctica en grupo se limita a seis personas.

Asimismo, permanece vigente para toda la Comunidad de Madrid la limitación de un número máximo de seis personas en las reuniones, tanto en el ámbito privado como en el ámbito público, salvo en caso de convivientes.

Madrid alega en su recurso que el cierre es «contraproducente»

La Comunidad de Madrid ha presentado ante la Audiencia Nacional un recurso contra la orden del Ministerio de Sanidad que recoge las restricciones para frenar la pandemia al considerar que supone «una agresión a las competencias» del Gobierno regional que puede resultar «contraproducente» y que «en realidad supone la aplicación de unas limitaciones propias del estado de alarma».

En el recurso, al que ha tenido acceso Europa Press, se solicita que se acuerde una medida cautelar consistente en la suspensión de la Orden del ministro de Sanidad, Salvador Illa. De este modo, la Sala deberá escuchar a todas las partes para decidir al respecto.

Alega el Gobierno regional en su impugnación «el perjuicio que se deriva de la invasión de competencias que ha supuesto la orden mediante una utilización torticera del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud». Y concluye que «resulta más idóneo desde la perspectiva de salud pública el mantenimiento de la competencia de la Comunidad de Madrid».

La Comunidad de Madrid defiende que «no ha existido omisión o dejación de funciones, sino que, al contrario, se vienen desplegando medidas cuya eficacia está ya siendo comprobada». «Las medidas propuestas, al ampliar su ámbito de aplicación, pueden resultar contraproducentes, siendo, en términos sanitarios, más acertado el criterio que viene adoptando esta Administración», asevera.