La profesora Dorothy Bruck, presidenta de la Fundación para la Salud del Sueño, lograr dormir en pareja y descansar al mismo tiempo es una tarea complicada.

Las investigaciones hasta la fecha actual muestran que a pesar de que la gente suele pensar que duerme mejor con su pareja, realmente descansamos peor cuando compartimos la cama. Esta sensación está relacionada con la sensación de seguridad que asociamos con el sueño compartido, de tener alguien al lado.

Echar un sueño de forma ideal es casi imposible si la pareja intenta compartir una cama. Uno de los dos quiere acaparar la sábana, ronca, contesta al móvil… siempre hay algo que hace que el sueño no sea profundo del todo.

Dorothy Bruck, una psicóloga especialista en el sueño, señala que el estrés de COVID-19 también puede aumentar nuestra frustración: nuestro sueño puede ser más ligero.

Ronquidos

Los ronquidos pueden afectar el sueño de ambos lados de una pareja a la vez. Alrededor del 40% de los hombres y el 30% de las mujeres tienen al menos ronquidos leves.

Ciertos factores pueden empeorarlo, incluyendo el consumo de alcohol. Las personas que roncan y quieren dormir en pareja, deben tratar de dormir de lado, no de espaldas.

Temperatura templada

La temperatura ambiente ideal para dormir es generalmente de unos 17-19 grados. La calor puede ser perjudicial para dormir. Y hay que recordar que es más fácil añadir capas que quitarlas, así como que aumentar la calefacción puede hacer que el sueño de su pareja se vea afectado.

Hijos en la cama junto a sus padres

Los niños pequeños no siempre pueden meterse en la cama con sus padres. Deben aprender a dormir de forma independiente. Si intentan compartir una cama por la noche, hay que llevarlos de vuelta.

Respetar los ritmos de sueño

Tal vez uno de ustedes es un búho nocturno al que le gusta leer en la cama o desplazarse en con el móvil a altas horas de la noche, mientras que al otro le gusta cerrar los ojos temprano. En este sentido, la solución se encuentra en tener una consideración básica por la pareja y respetar los ritmos de sueño individuales.

Dormir separados

Dormir separados no es una amenaza para la relación. «Es una solución que conviene a muchas parejas… No aceptes que estás en un matrimonio y por eso tienes que dormir en la misma cama juntos».