Ser protagonista pasivo de un hecho, sin pretenderlo, puede acarrear diferentes resultados. Y es que en efecto a veces solemos vernos implicados en determinadas circunstancias muy ajenas a nuestra voluntad. Es el caso de Toni Trueba, quien, sin comerlo ni beberlo, viene recibiendo mensualmente entre dos y tres paquetes de Amazon.

Al mes. Dos o tres paquetes de Amazón. Sin haberlos comprado ni pedido. Toni Trueba es vecino de Abrera (Barcelona). No es siquiera cliente de Amazon. «No sé quién me los envía, estoy flipando. Parece una broma pesada», explica

«Sólo pone Toni, sin los apellidos», añade. Parece fruto de un plan bien trazado.. Urdido por alguien perseverante, sin duda alguna. Todo empezó con un iglú para bebés, justo cuando su mujer estaba embarazada, una coincidencia que le hizo pensar que era un regalo de algún conocido. Un hecho más o menos justificable.

Pero posteriormente, sin embargo, comenzaron a llegarle más paquetes de Amazon. Más utensilios. Un arsenal de lo más variopinto. una funda de móvil, una mochila, muñecas o un dosificador de pastillas.

Ya todo olía a chamusquina. Parecía que había gato encerrado. Trampas y -nunca mejor dicho- mucho cartón. Al menos en las cajas recibidas. Decidió mover hilos. Para así averiguar quién o quiénes estaban detrás del asunto. Había, como mínimo, un comprador secreto.

Amazon, por su parte, se niega a darle ninguna información para no atentar contra la ley de protección de datos, mientras que la policía tampoco puede hacer nada. Nada en absoluto.

«Los Mossos me dijeron que el día que me enviaran droga les llamara, que si no, no podían hacer nada», matiza Toni. Durante todo este tiempo de misterio, Toni se ha ido adjudicando algunos paquetes, mientras que otros los ha ido regalando a amigos o, incluso, a los propios repartidores. Se ha tomado la cuestión con filosofía.

«A más de un mensajero de Amazon le he regalado el paquete, que se lo lleve directamente y se lo quede,» afirma Toni Trueba El último paquete ha sido «una especie de petate para ir a la mili». ¿Cuál será el siguiente? Imposible acertarlo.