El tabaco: clave de la inimitable voz de ‘E.T.’

Curiosidades y secretos que se esconden tras frases de películas como ‘E.T’ y ‘Poltergeist

Detrás de las cámaras de cine existen y coexisten miles de secretos y curiosidades. Los cinéfilos suelen leer las decenas de libros que los revelan y detallan. Forman parte de la magia también latente en la tramoya de lo ignoto, de lo desconocido. El cine no es truco pero si imaginación. Incluso para redondear ciertos efectos. Efectos tanto visuales como sonoros. A veces el sonido marca la inmortalidad de un filme.

Así nos lo ha recordado el programa ‘La noche de…’, netamente cinematográfico. Recordando precisamente curiosidades que se esconden detrás de laureadas películas como ‘E.T.’ o ‘Poltergeist’, sendas obras que jamás pasaron desapercibidas ni en la época de su estreno ni ya después hasta nuestros días. Dos propuestas taquilleras que contaron con el mantenido y permanente respaldo masivo de los espectadores.

Enseguida se nos viene a la mente la voz singular, aguda, profunda, noble y siempre inimitable de E.T. Un timbre de voz sin parangón. Impar. Tanto que tuvo que grabarse sus frases en todos los idiomas a los que se doblará la película – que hizo furor en el público tanto infantil como adulto-. ¿Y por qué? Sencillamente porque no había ninguna otra vez que pudiera imitarla.

El entrañable extraterrestre contó con la voz de una mujer llamada Pat Waslh, una antigua profesora de locución y actriz radiofónica, ya anciana cuando se produjo su participación  en esta mítica película. Para conseguir una voz tan raspada Pat Walsh fumaba cada mañana dos paquetes de tabaco. Encadenaba un cigarrillo detrás de otro antes de entrar en el estudio. El resultado, sin duda, ha marcado historia (cinematográfica).

Otro caso significativo es el de la pequeña protagonista de ‘Poltergeist’. Esta aterradora película -producida en los años 80 por Steven Spielberg- ofreció la brillante intervención  de la niña  Heather O’Rourke, quien falleciera a la temprana edad de doce años por una obstrucción intestinal justamente después de acabar ‘Poltergeist 3′.

Fue el propio Spielberg quien la descubriera, a la edad de seis años, en una cafetería cuando la niña estaba desayunando junto a su madre. Ipso facto la propuso hacer el casting. Aceptó para recitar de forma magistral la frase celebérrima “ya están aquí”. Paradójicamente al casting también se presentó la pequeñísima Drew Barrymore. Estuvo a punto de conseguir el papel pero Spielberg prefirió un aspecto más inocente. Para compensarla contrató a Drew para ‘E.T. El extraterrestre’