Moción de censura para el que se raje hoy

El Cádiz, a la búsqueda de la ansiada victoria fuera de casa que le permita olvidarse del resultado de los rivales

El Sabio de Hortaleza, Luis Aragonés, perpetuó una expresión mítica que en el fútbol moderno ha cobrado todavía más valor: Ganar, ganar y ganar. Si encima te la juegas en el último partido esa sentencia del recordado entrenador cobra más importancia.

Álex Fernández volverá a ser fijo en el once.

Mirar las estadísticas vale de muy poco y solo puede servir para crear más zozobra entre en aficionado. A los amarillos les cuesta un mundo vencer y, mucho más, fuera de casa. La única victoria en esta segunda vuelta llegó en el Reino de León y, como no podía ser de otra forma, fue con mucho sufrimiento.

Pero lo dicho, eso mejor ni lo recordamos y a buen seguro, los profesionales que salten al césped de Los Cármenes esta noche, a partir de las 20:30 horas, ni lo tendrán en cuenta. No parecen los de Cervera muy proclives a pensar en otras cosas que no sea el balón que rueda, a tenor de lo ocurrido en el último envite en el que no eran conscientes de que estaban clasificados para el playoff con el 1-0.

La sartén la tienen por el mango los que honran vestir la elástica azul y amarilla. Un triunfo deja en pañales todas las combinaciones a relatar. Un empate otorga muchas posibilidades siempre y cuando falle alguno de los que llegan con 62 puntos -léase Oviedo y Numancia-y en el duelo directo entre Valladolid y Osasuna alguno salga mal parado.

La derrota abre un peligroso abanico de posibilidades porque lo deja todo en manos del Huesca, rival del Oviedo, y de la Cultural Leonesa, adversario del Numancia, y que en el choque de rivalidad regional se juega la permanencia.

Y como los experimentos hay que hacerlos gaseosa, Cervera no escatimará ni ahorrará esfuerzos. Con la lucha no se ha negociado nunca y menos ahora. Un total de efectivos integran una lista de que la se quedarán fuera dos expedicionarios. Entre los desplazados, los ‘tocados’ Salvi y Barral con opciones muy distintas de entrar en el once. El primero lo tiene muy complicado, sin embargo el segundo se antoja vital en un encuentro en el que será casi obligado marcar.

Enfrente, un Granada, otrora escuadra del ‘amigo’ Pina que apenas se juega nada en el envite, salvo la famosa honra a la que se recurre en estos casos. De los tres descendidos ha sido el peor parado, ya que el Sporting se ha asegurado plaza de playoff y el Osasuna apurará sus últimas opciones en Zorrilla.

La afición ya dio la espalda a los suyos en el último partido en casa ante el Reus en el que aún conservaban alguna opción de meterse en la pelea. Por tanto, el remozado feudo de Los Cármenes se teñirá de azul y amarillo y los amarillos deberán sentirse como en casa. La solución, a eso de las diez y media de la noche. Y al que se raje hoy moción de censura.