La Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía de Rumanía han desarticulado una organización criminal. Una operación internacional que acaba con una banda que presuntamente se dedicaba a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral. Ocho personas de una misma familia han sido detenidas en la localidad sevillana de Sanlúcar la Mayor por captar a personas en Rumanía para explotarlos en labores agrícolas.

Las víctimas acudían a España bajo la promesa de un trabajo digno y de unas condiciones de vida prósperas. Así, los miembros del grupo criminal aprovechaban su vulnerabilidad para someterlos a durísimas condiciones laborales. Entre las diez personas liberadas, se encuentra una menor de 15 años en avanzado estado de gestación.

El origen de la investigación se remonta al mes de junio del pasado año. Los agentes tuvieron conocimiento de dos denuncias interpuestas por dos víctimas en las localidades de Villena (Alicante) y Coria del Rio (Sevilla).

Les retiraban los pasaportes y terminales móviles

Se pudo comprobar que a los trabajadores se les retiraba su pasaporte y teléfono móvil a su llegada a España. Después se les retenía en las plantas superiores de los domicilios que ocupaban los miembros de la organización. Finalmente, eran empleadas en labores agrícolas imponiéndoseles condiciones laborales injustas de hasta más de 10 horas diarias.

Los agentes comprobaron que los investigados pertenecían a una organización criminal formada por una familia de nacionalidad rumana perfectamente estructurada. Captaban a los trabajadores en origen para su explotación laboral en fincas agrícolas de la provincia de Sevilla.

Deuda de 500 euros

Cada persona contraía con la organización una deuda de 500 euros para formalizar la situación laboral así como gastos de alimentación y alojamiento, los cuales eran descontados del precario salario que no recibían al tener que liquidar los intereses que generaba la deuda contraída.

Además, los miembros de la organización adoptaban medidas de vigilancia aislando por completo a las víctimas, no permitiendo que contactaran con sus familiares o salir del domicilio sin vigilancia.

Liberadas diez personas en condiciones infrahumanas

Con toda esta información disponible, agentes de la Policía Nacional y Guardia Civil efectuaron la pasada semana; en el marco de la operación Flowerpot–Litter, dos registros simultáneos en la localidad sevillana de Sanlúcar la Mayor.

Fueron detenidas ocho personas y liberadas otras diez que se encontraban hacinadas sobre colchones y mantas sucios; todo ello dispuesto sobre el suelo, careciendo de electricidad y agua caliente. De esta manera se pudo comprobar las deficientes condiciones de habitabilidad e insalubridad en las que convivían. Entre las personas liberadas se encentraba una menor de 15 años en estado de gestación bastante avanzado.

En los registros se han intervenidos además de la documentación personal de las víctimas, hasta un total de 25 teléfonos móviles. Todos ellos se hallaban apagados y sellados en una bolsa bajo la custodia de los miembros de la organización. Además, también encontraron otros efectos y dispositivos de almacenamiento de datos.

A los detenidos se les imputan los presuntos delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, pertenencia a organización criminal, falsedad documental, y a uno de ellos además usurpación de estado civil. La autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión para tres de los miembros de la organización.