La gran estafa de las pensiones

«La gran estafa de las pensiones vendrá con toda la generación procedente del “baby boom”, con los trabajadores que nacieron a partir de los años 70»

De nuevo se ha demostrado que las pensiones han vuelto a ser un elemento de estafa para conseguir el voto impulsivo en la recta final de las campañas electorales. Pedro Sánchez, ya en funciones, prometió subirlas el IPC, aun estando en funciones, rompiendo así, al alza, las previsiones de la reforma popular.

Sin embargo, a la postre, el resultado ha sido totalmente el opuesto. Se han roto, a la baja, las previsiones mínimas de los populares que establecían una revalorización de las pensiones mínimas del 0,25% para volver a congelarlas. Sí como lo oyen, una vez más el PSOE ha vuelto a congelar las pensiones en España.

Lo hizo Zapatero y lo ha vuelto a hacer el supuestamente socialista Sánchez con la gran ventaja de que las “mareas” de colores que inundaron España en contra de Rajoy ahora se han quedado en marejadillas, mareas bajas o incluso mar en calma.

En materia de pensiones, las mareas del Cantábrico han dado paso al sosiego del Mar Menor. Si el que congela las pensiones, aún condicionadas a la espera de gobierno, hubiese sido Mariano Rajoy, lo cuelgan, en términos políticos, de la plaza mayor de todos los pueblos de España. Así es la falta de escrúpulos de las turbas populares de la izquierda radical española.

Pero ojo a esto, la gran estafa de las pensiones no es ni va a ser con los pensionistas de ahora, a los que cada año se les birlan o se les conceden pequeños porcentajes de subida. La gran estafa de las pensiones vendrá con toda la generación procedente del “baby boom”, con los trabajadores que nacieron a partir de los años 70 y que pueden llevarse toda su vida laboral cotizando a un sistema de pensiones que termine colapsando por falta de ingresos y un elevado gasto precisamente en el momento en el que toda esta generación comience a jubilarse.

Si no nos lo tomamos en serio, el sistema colapsará porque habrá muchos menos cotizantes que pensionistas y ante esto no hay hucha que valga. El volumen de las pensiones será tan monstruoso que no habría presupuesto que lo aguante. El gasto en pensiones es ya de más de 150.000 millones de euros anuales así que no caigan en la trampa de intentar equilibrarlas con recortes presupuestarios populistas. El equilibrio de la pensión debe venir por el balance de la cotización.

Y todo esto tendría solución si dejamos de mirar al corto plazo, de querer ganar elecciones comprando el voto de los pensionistas aprovechando que los que no lo son aún no han tomado conciencia de lo que se les avecina. Cuando Mariano Rajoy y Fátima Báñez plantearon una reforma de pensiones con una revalorización mínima del 0,25%, un techo del IPC más 0,25% y un factor de sostenibilidad que refleje el aumento de esperanza de vida de los españoles estaban pensando en las pensiones de ahora pero también en las del futuro y se les criticó abiertamente por ello.

Es cierto que suena muy injusto que después de toda una vida trabajando y cotizando a la Seguridad Social tu pensión ni siquiera se revalorice el IPC. Es cierto que suena muy injusto que cada vez haya que trabajar más tiempo para poder acceder a la jubilación. Es cierto que suena muy injusto que con el factor de sostenibilidad tu pensión mensual se vea mermada en términos reales aunque no nominales. Pero más injusto será que después de toda una vida pagando el sistema colapse y toda una generación se vuelva a ver castigada. Ya lo fueron con las hipotecas y vuelven a correr el riesgo de serlo con las pensiones.

O nos dejamos de populismo, y le decimos a los ciudadanos la verdad en lugar de lo que a todos nos gusta escuchar o la gran estafa de las pensiones está por venir. Porque los que están ahora pactando no quieren tomarse en serio el futuro de España y los españoles.