Presuntos delincuentes se mofan tras quedar en libertad con cargos

Un día después de su detención, dos de los apresados durante la operación salieron en libertad y publicaron fotos insultantes riéndose de la justicia

Por parte de los miembros de la Guardia Civil pertenecientes al puesto de Alcalá de los Gazules (Cádiz), se ha realizado una importante operación antidroga en la localidad jandeña, la cual ha culminado con la desarticulación de dos puntos de venta de droga y tres personas detenidas.

Durante la misma, se han intervenido básculas y otros elementos para la elaboración y preparación de diversas sustancias estupefacientes, destinadas a la venta, entre ellas dosis de hachís de distintos tamaños, varios kilos de cogollos de marihuana, 70 dosis de heroína-cocaína, así como una suma importante de dinero y armas blancas.

Los componentes de la Benemérita llevaban varias semanas de duro trabajo investigando a las personas detenidas y fue en la mañana del día 25 de noviembre, cuando tras obtener la pertinente autorización judicial, procedieron a realizar dos registros domiciliarios en diferentes puntos de la localidad.

El dispositivo denominado operación “Cachemire”, desarticula estos focos activos de venta al menudeo del vulgarmente conocido como rebujito (heroína + cocaína), marihuana y hachís en la localidad. Estos puntos de venta estaban activos las 24 horas del día, lo que generaba continuas molestias e inseguridad para los vecinos, además de gran alarma social, puesto que uno de ellos se encontraba ubicado en las inmediaciones de un colegio.

Con la erradicación de estos puntos de ventas activos por parte de la Guardia Civil, son varias las localidades en la provincia en las que sus ciudadanos respiran más tranquilos gracias a su desarticulación. Siendo reconocida la gran labor desarrollada por los agentes en su misión de velar por la seguridad ciudadana y la lucha contra el narcotráfico. Unos agentes, junto con sus compañeros de la Policía Nacional que, a pesar de ser de los mejor valorados del mundo, también son los peores pagados de Europa.

Cabe recordar la enorme complejidad que este tipo de operativos supone, puesto que las garantías exigidas por nuestro sistema judicial hacen que obtener la autorización para la entrada y registro de un domicilio lleve aparejado previamente numerosas investigaciones y horas de trabajo, encaminadas a obtener la información necesaria que haga estos registros jurídicamente justificados.

En esta ocasión no ha sido diferente, fueron muchos los esfuerzos dedicados y que finalmente dieron un resultado satisfactorio.

Pero no siempre el duro trabajo realizado por los Cuerpos policiales lleva acarreado el cumplimiento de las expectativas que una operación policial pueda generar en el ciudadano, al no encontrar el reflejo esperado en nuestro ordenamiento jurídico.

La situación que procedemos a informar es una de esas ocasiones, siendo puestos en libertad un día después de su detención, dos de los detenidos durante la operación policial por carecer de antecedentes penales previos, permaneciendo el tercero de ellos en prisión provisional por causas pendientes con la Justicia anteriores a los mencionados hechos.

Esta circunstancia ha dado como resultado la publicación en redes sociales, por parte de uno de los acusados, de una fotografía junto a su pareja en la que ambos realizaban gestos despectivos, acompañada de comentarios burlescos hacia el trabajo de los agentes. Anunciando como una victoria sobre ellos su puesta en libertad, lo cual desde la Asociación Profesional Justicia y Guardia Civil, «no transmite el ejemplo adecuado para las generaciones venideras ya que traslada una sensación de impunidad ante un primer delito que difícilmente podrá disuadirlos de cometerlo».

Destacan desde dicha organización que «lógicamente la puesta en libertad de estos investigados supone una conmoción en el pueblo de Alcalá, cuyos habitantes se muestran totalmente indignados con la noticia. Comerciantes de dicha localidad están muy molestos y preocupados, puesto que es mucha la inseguridad que la venta de drogas generaba en la zona y temen volver a encontrarse en la misma situación. Si no ellos, los vecinos de cualquier otra zona donde puedan trasladar su actividad delictiva».

Mientras tanto continuará la instrucción del caso con el fin de delimitar qué responsabilidad exacta tiene cada uno de ellos en los hechos investigados, sin que se interprete que concurren los requisitos necesarios para decretar su ingreso en prisión provisional, medida excepcional que priva de libertad a quien no ha sido juzgado ni condenado por ningún tribunal. Lo cual no es eximente de que deban enfrentarse a la futura acusación por parte de la fiscalía debido a los cargos que actualmente figuran contra ellos.

Casos así suceden cada día en nuestros país, y cuando alguien es detenido por hechos tan graves como los descritos en el presente artículo y puesto en libertad con tantísima impunidad, además de la inseguridad y alarma social que genera en la ciudadanía, crea una desmotivación profesional considerable entre los Agentes de la Autoridad, debido a la frustración e impotencia que provoca que meses de duro trabajo y sacrificios, se vean tirados por la borda por un sistema judicial que en ocasiones puede parecer desfasado y difícilmente resultar entendible.

Desde Jucil no van a entrar a valorar estas decisiones que en todo momento son ajustadas a normativa y que tarde o temprano pondrán a cada uno de los investigados a pagar por sus responsabilidades, «aunque sí que abogamos por una revisión de dicha normativa tendente a evitar circunstancias como la que nos ocupa, la cual además de mermar momentáneamente el ánimo de los cuerpos de seguridad, es fácilmente interpretada por los ciudadanos como más garantista con el delincuente que con las personas de bien, lo cual tampoco resulta disuasorio a la hora de evitar el acercamiento de las futuras generaciones al ámbito delictivo».