Brutal paliza de quince jóvenes a tres trabajadores de Renfe

Los agredidos han necesitado urgente atención sanitaria

La espiral de violencia sigue acrecentándose a diario en las noticias de alcance nacional. Este mismo domingo 1 de diciembre han sido brutalmente agredidos tres vigilantes de seguridad a manos de quince jóvenes -nada más y nada menos que quince-.

El suceso ha tenido lugar a primera hora de la mañana. Precisamente dentro del tren que conectaba Blanes con Barcelona. Con decir que uno de ellos incluso ha recibido una pedrada en el ojo ya está dicho todo.

Ha sido del todo necesario que los tres heridos reciban pronta atención sanitaria. Hasta tal punto que uno de ellos ha precisado cuatro puntos de sutura en una de las heridas. Otro presenta un golpe fortísimo en un ojo, así como una tercera trabajadora sufre una contusión en un brazo.

Se conoce la versión coincidente de los tres vigilantes. El tren estaba parado en la estación de Pineda. Nada hacía presagiar cuanto se avecinaba. En un repente fueron atacados a bocajarro, con un salvajismo atroz, por un grupo de quince jóvenes en el interior del convoy. Atacados y golpeados. Sí: golpeados sin miramientos. Sin ninguna clase de medida. Era el primer convoy de la mañana entre Blanes y Barcelona.

Los Mossos d’Esquadra han detenido a dos de los presuntos agresores. Sólo a dos, por el momento. De un tiempo -ya largo tiempo- a esta parte los vigilantes de seguridad denuncian que se sienten desprotegidos trabajando en los trenes y las estaciones de Rodalies. Como prueba otro botón: el fin de semana pasado, otro trabajador también fue agredido mientras hacía su trabajo en Sant Vicenç de Calders (Tarragona).