La pandemia el Coronavirus es un drama social sin precedentes en el mundo y España es uno de los países más afectados. A los miles de muertos y contagiados por la enfermedad, hay que sumar las cientos de familias que empiezan a derrumbarse por la crisis económica. El dolor de un trabajador común que traspasa la pantalla.

La restricción de movilidad, la falta de turismo y el cierre de sectores está destrozando a muchas familias que se ven abocadas a la ruina económica. Negocios de barrio de toda la vida que tienen que echar el cierre y empresas que entran en banca rota.

Así, un trabajador de autobús ha escenificado en directo, de la forma más natural la tragedia por la que pasan cientos de españoles en estos momentos. Hablando de la situación por la que atraviesa, no ha podido evitar derrumbarse.

El sector del transporte está ‘tocado de muerte’. Sin embargo no acapara telediarios como otros sectores, ya sea hostelería, cines o salas de teatro.

Este martes 27 de octubre, miles de conductores de autobús partieron hacia el Ministerio de Transporte en Madrid para denunciar la crítica situación del sector. Hablamos de más de 500.000 euros de pérdidas por empresa.

Telemadrid acudió a cubrir en directo la denuncia del sector del transporte y filmó el desgarrador testimonio de un conductor de autobuses.

«Esto es insoportable. Toda la flota parada, los conductores siguen en ERTE y tenemos que seguir pagando». Sin poder contener las lágrimas, este conductor de autobuses añade: «Yo estoy en la ruina. Mi hermano está afectado por el Covid. Nadie se puede hacer una idea de como estamos. Nos tienen olvidados de la mano de Dios».

Un trabajador hundido

Del mismo modo explica: «Así no podemos continuar. Tenemos que continuar pagando todos nuestros impuestos. Nadie se acuerda de nosotros. Turismo somos nosotros, igual que hoteles o restaurantes. Todo el mundo sale en la televisión que están en la ruina. Pero a nosotros nadie nos ve».

«Llevo toda mi vida trabajando en el sector. Tenemos una empresa familiar que somos cinco hermanos. Y vamos a perder la empresa. Estamos en la pu** ruina».