Acabamos de entrar en el mes de noviembre y a partir de esta época del año el frío empieza a ser acto de presencia en todos los hogares españoles. Debido a ello, el gasto por el uso de calefacción y electricidad se acrecienta.

Más aún dada las condiciones de este año 2020. España se encuentra en la segunda ola de la pandemia de Coronavirus y el Gobierno de España ha aprobado un ‘toque de queda’ en todo el país. Esto significa que los españoles volverán antes a sus casas y muchos de ellos decidirán permanecer en sus hogares; dada la grave situación sanitaria.

Por ello, los expertos pronostican que el gasto de calefacción en este año 2020 podría dispararse en los hogares de todos los españoles. De este modo, os presentamos algunos consejos para ahorrar en este aspecto.

Consejos para ahorrar en calefacción

1. Buen aislamiento: Las casas cuentan con un mayor o menor aislamiento del exterior en función de la tipología de sus suelos, paredes y ventanas. Una casa estará más aislada si cuenta con paredes con aislantes, suelos con aislante térmico o de madera y ventanas de cierre hermético y de doble cristal. Pero estos elementos no son habituales en todos los hogares, a pesar de que un buen aislamiento permite ahorrar hasta un 30% del gasto doméstico.

2. Situación de los radiadores: Hay que evitar la mala práctica de tapar los radiadores porque no encajan con la decoración, ya que eso provoca una reducción de su rendimiento. Tampoco es una buena práctica poner ropa húmeda encima para secar. Los radiadores funcionan por convección y el calor va de abajo a arriba, por eso es habitual situarlos cerca de las ventanas.

3. Ventilar: Una de las recomendaciones más repetidas por los expertos es la necesidad de ventilar todos los espacios, debido a la situación de pandemia. Es importante airear las estancias de la vivienda durante algunos minutos y volver a cerrar puertas y ventanas para no tener pérdidas significativas del calor que ofrece la calefacción.

4. Romper con las energías contaminantes: Los sistemas de calefacción de carbón o gasoil, fuentes de energía no respetuosas con el medio ambiente, contaminantes y caras para nuestro bolsillo, que se podrían sustituir por otras más baratas y sostenibles. En los sistemas que funcionan con gas y utilizan calderas, las más óptimas son las de bajo consumo.

5. Adaptar la potencia eléctrica a nuestras necesidades: Para los sistemas de calefacción que funcionan con electricidad, se recomienda revisar la potencia eléctrica contratada. Muchas veces es superior a la que necesitamos, por lo que estamos pagando más de lo que se consume.

6. Termostato programable: El mecanismo más óptimo es contar con un termostato programable que permita regular la temperatura y que automáticamente encienda la calefacción un tiempo antes de llegar a casa para que se vaya calentando.

7. Optar por energías renovables: Las fuentes de energía renovables son las más indicadas para el uso de la calefacción en casa, con sistemas como: la aerotermia (bomba de calor que utiliza aire y depende de las condiciones climáticas exteriores), que puede suponer un ahorro de entre un 40-70% en la factura o, la geotermia (bomba de calor de agua que viene del interior del subsuelo), que permite ahorrar hasta un 75% de energía respecto a otros sistemas.

8. Por cada grado de temperatura se ahorra: De media, por cada grado menos se ahorra entre un 7-11% de la energía. La temperatura ideal está en torno a los 19-21 grados, por lo que poner la calefacción mucho más alta sería un derroche de gasto y energía.

9. Abrigarse dentro de casa: Lo ideal es vestir ropa de invierno cómoda que permita también guardar el calor corporal y no sobrepasar la temperatura de calefacción recomendada, y no estar en manga corta y con la calefacción a tope.

10. Calefacción en las estancias que usemos: si hay habitaciones de la casa que no se utilizan, aunque la calefacción sea central, cierra o apaga los radiadores de estancia que no se usen para no derrochar.

Además, a estos diez consejos podríamos añadir uno más; como ingerir bebidas calientes como café, infusión o sopas. Una medida que también puede aplicarse que los más pequeños de la casa, con la ingesta de un vaso de leche caliente o un colacao.