Denuncian que Kichi no cumple su promesa de dar vivienda a los necesitados de Cádiz

Esther, bajo lágrimas ante Kichi: «Tengo 31 años, no quiero vivir de la caridad del Estado, no quiero ayudas, quiero trabajar»

El Ayuntamiento de Cádiz insiste en haber dado soluciones a la joven, quien está bien situada para obtener una próxima vivienda municipal

Esther del Río, una joven gaditana de solo 31 años de edad y madre de un pequeño de 5 años, se ha puesto en contacto con elMIRA.es para solicitar ayuda a su difícil situación. Tras un mes de haber intervenido en el Pleno municipal que preside José María González ‘Kichi’, no ha recibido ninguna solución real a su problema. Está desesperada, no quiere acabar en la calle con su niño.

La presión ante la notificación de quedarse en unos meses en la calle hace que Esther llegue hasta a presentarse en el Pleno de septiembre ante los representantes del pueblo, como se puede ver en el vídeo publicado hace escasos días por la Plataforma Por una Vivienda Digna.

La joven, que tan solo se sustenta con la «ayuda familiar», manifiesta que ha salido en el puesto 15 en las listas de Procasa, obteniendo 16 puntos: «me dicen que no hay viviendas para alquilar, al menos un alquiler que yo pueda permitirme».

La única vez que el alcalde de Cádiz se dirige a ella es para consultarle si en uno de sus comentarios «se refiere a que en Procasa se reparten casas de tapadillo», así como si «hay personas que son favorecidas por ser conocidos de quienes reparten las viviendas».

Hay que recordar que durante la primera campaña electoral, José María González, espetaba que Cádiz estaba lleno de viviendas de protección oficial vacías. Sin embargo, una vez en el poder, donde dije Digo dije Diego. Las viviendas que Teofila mantenía desocupadas, no existían, quedándose todo en una estrategia que solo sirvió para ganar votos, y es que en Cádiz hay dos problemas endémicos, el paro y la vivienda. Cinco años después, ni una solución al respecto.

Y todo esto a pesar de que entre los compromisos asumidos en los primeros 100 días de gobierno de su primera legislatura, González puso a las personas como eje central de todo, promover la creación de empleo, que la vivienda sea realmente un derecho humano y frenar los desahucios y que no haya «ninguna casa sin luz ni agua». Todo eso quedó en nada. Se ve que la realidad no se solucionaba con palabras en mitines y concentraciones.

En su discurso, Esther indica que si en abril del 2020 no tiene casa, como madre protectora de su pequeño, ser verá obligada a ocupar una vivienda: «Yo soy una madre trabajadora, que no encuentre trabajo no significa que no lo sea».

Enumera los problemas que tiene para encontrar una vivienda de alquiler, y se pregunta su acabará en el hospital San Rafael o en una pensión de mala muerte.

Directamente pregunta a Kichi si se verá en esa situación a pesar de ser «una pedazo de madre». Insiste que «lo único que pido es una solución. Me tengo que ir a la calle. Voy todas la semanas a Procasa y no me dan solución».

Con lágrimas en los ojos finaliza diciendo: «Tengo 31 años, yo no quiero vivir de la caridad del Estado, yo no quiero ayudas, yo quiero trabajar, quiero sentirme realizada. Quiero que mi hijo me diga el día de mañana: «Olé mi madre que luchó por mí hasta el final».

Desde el Ayuntamiento de Cádiz «precisan que Esther está siendo atendida por los recursos municipales. Advierten que la entrega de una vivienda de Procasa no es la única opción para solucionar la falta de acceso a una vivienda, y que existen otros recursos como las ayudas al alquiler, la atención del Servicio Municipal de Vivienda o la labor que se realiza en la oficina antidesahucios para evitar que se produzcan, bien llegando a un acuerdo con el propietario o bien buscando una alternativa habitacional».

La joven estaría bien situada para lograr una próxima vivienda, como las que se podrán adjudicar de la promoción de viviendas de la calle Cruz, la cual está casi terminada y que fue recientemente visitada por Kichi:  “Frente a la especulación y a la burbuja inmobiliaria, nosotros invertimos en la sociedad a través del alquiler social para que las personas con menos recursos puedan tener acceso a una vivienda digna”. Se espera que los 13 pisos que se están ultimando, se entreguen a finales de año o principios de 2020.