Josep Maria Mainat es uno de los conocidos miembros de La Trinca. Uno de los tres miembros de este grupo humorístico que tanto triunfaron sobre todo a partir de los años 80. La Trinca arrasó durante una etapa prolongadísima. Un fino sentido del humor -humor inteligente al fin y al cabo- contó y cuanta con legionarios de fans.

Josep Maria es además, ahora, un empresario fuerte, de éxito, que está recogiendo los frutos de cuanto denodado trabajo ha ido sembrando durante años. Es un trabajador nato. Siempre lo fue. Supo hacer de su virtud un don. Y de la perseverancia la mejor y más óptima herramienta. Haciendo camino al andar, en una filosofía vital tan machadiana, de otra parte.

Pues bien: su pareja ha intentado asesinarlo este pasado verano. Su pareja ha intentado acabar con su vida. De sopetón. Maquinando un crimen perfecto. O casi. ¿Con qué siniestra intención? Para quedarse -apropiarse, embolsarse- parte de la herencia millonaria del Mainat, de 72 años de edad.

Esta es la teoría que, según las investigaciones, mantienen los Mossos d’Escuadra. Poderoso caballero es don dinero cuando incluso existen sentimientos en la relación entre dos personas. Es decir: lo accidental de la cuestión material y materialista -el dinero- por encima de la estrictamente esencial (el mundo de los sentimientos y los afectos). Mala cosa.

La teoría de los Mossos es la siguiente: Angela Dobrowolski, de 37 años, supo por un correo que su marido estaba preparando los papeles para divorciarse y esta circunstancia la dejaría fuera del testamento multimillonario de Mainat. No daba crédito cuando leyó aquello. Todo se había torcido para sus pretensiones personales. Fue entonces cuando ideó un plan para intentar matarlo. Un plan maquiavélico.

Los Mossos d’Esquadra investigan actualmente cómo lo hizo y lo han llevado delante de el juez de instrucción número 32 de Barcelona, que ha imputado a Dobrowolski por este presunto delito de asesinato.

Quiso matar, sí, a su marido. La mujer pinchó insulina a Mainat mientras el excantante de La Trinca estaba durmiendo en su casa en Barcelona. Una iniciativa peligrosísima, teniendo en cuenta que es diabético, lo que provocó que entrara en coma.

Los hechos, según los Mossos, y siempre presuntamente, sucedieron abruptamente el pasado 22 de julio cuando la mujer preparó aposta un combinado con insulina y, mientras Mainat dormía, le pinchó.

Le dijo que eran vitaminas y un preparado para adelgazar -echándole imaginación al asunto-, ya que la mujer tenía formación médica, y Mainat se dejó pinchar, al estar dormido. La insulina provocó que el hombre entrara en coma. Causa efecto. Infalible.

Dobrowolski fue midiendo el azúcar en sangre de su todavía marido -calculadora y alevosa- y no fue hasta pasada media hora cuando llamó al 112. La policía cree que la mujer llamó sólo para tener una coartada, pero cuando desde emergencias le dijeron que le suministrara azúcar, la mujer respondió, sorpresivamente, que no tenía. ¿Que no tenía azúcar?

Los Mossos d’Esquadra investigaron a fondo los hechos y las mediciones que hizo la mujer y las imágenes de las cámaras de seguridad demostraron que alguna cosa no cuadraba. Había trampa y cartón. Había cabos sueltos. Finalmente resolvieron detener a la mujer, que fue dejada en libertad después de declarar ante el juez acusada de un delito de asesinato en grado de tentativa.

Cabe subrayar que, aunque la vida de Mainat peligró, la atención que recibió en la ambulancia le salvó la vida. En dos días pudo ser dado de alta. ¿Un milagro? Casi un milagro, sí. El cantante ha confirmado los hechos pero no ha querido entrar en más profundidades ni dar más detalles de la investigación, que sigue su curso.