Histórico. El Granada jugará la Europa League en la temporada 2020-2021, un auténtico hito para la entidad.

El Granada quería hacer algo histórico y lo logró. Por primera vez en casi 90 años de historia el conjunto andaluz participará en la Europa League después de cumplir un ‘play off’ perfecto y superar a un duro rival como el Malmö (1-3), que echó de menos arriba a un jugador de la envergadura de Zlatan Ibrahimovic, que tiene una estatua que hace de guardia en el Eleda Stadion.

En una lección extrema de experiencia, como si jugar en Europa no fuera nada nuevo para los de Diego Martínez, el Granada gestionó el partido con temple y sin nervios, cargando con la iniciativa del juego, sin precipitarse y siendo un bloque en defensa. No siempre fue sencillo. De hecho, la primera mitad fue más de control que de ocasiones. Los suecos estaban bien plantados en tres cuartos y superar la presión no fue tarea fácil para el conjunto andaluz, que psicológicamente no acusó la derrota por goleada contra el Atlético de Madrid.

La chispa de Machís

Con Yangel Herrera marcado y desactivado, solo la chispa de Machis parecía ofrecer algo diferente, aunque el filón lo encontró el Granada en su banda derecha. Tras un par de avisos de Germán y Víctor Díaz a balón parado llegó el gol. Puertas se coronó.

Fintó a Knudsen, ganó su espalda, recortó sobre Brorsson en línea de fondo y sirvió un pase que dejó en bandeja a Machis el tanto que ponía por delante a los gaditanos (30’). No había hecho hasta entonces nada el Malmö, con Toivonen repartiendo patadas más que juego, aunque el gol pudo activarlos.

No obstante, en un saque de banda larguísimo de Knudsen, Germán prolongaba sin querer y Berget la ponía gol sin que nada pudiera hacer Rui Silva.

Lo que pudo ser un gol mental, espoleó al Granada. La segunda mitad no tuvo un pero. Comandó y no recibió ocasiones. No le quemó el balón ni el tiempo y poco a poco Yangel Herrera empezó a conectar.

Descosiendo a un Malmö más duro de lo esperado, Neva puso un balón cruzado que se paseó por el punto de penalti hasta que llevó a Puertas, que cruzó de maravilla, con pausa y mimo (58’). Tuvo para empatar el conjunto sueco, pero solo en una de Ahmedhodzic sacada por Rui Silva, pilar del equipo. Nada más.

Gestión perfecta de la posesión de los de Diego Martínez, jugando con el desespero del rival. Y en una de esas faltas del Malmö llego la sentencia, obra de Yangel Herrera a pase de Montoro (85’). El Granada ya ha hecho algo histórico, pero la quiere seguir escribiendo