El Ayuntamiento de Granada ha activado nuevas medidas para «erradicar» las fiestas y los botellones en los pisos de estudiantes. Entre ellas, un protocolo para localizar a los propietarios de estas viviendas. Todo ello con el objetivo de hacerles saber los problemas de convivencia que generan sus inquilinos para que tomen medidas al respecto.

Con el inicio del nuevo curso, la Policía Local de Granada ha detectado un aumento exponencial de las concentraciones de jóvenes en pisos; haciendo botellón. En mucha casos superan, incluso, el aforo máximo permitido. Por tanto, incumplen las medidas impuestas para evitar la propagación de la Covid-19.

El concejal de Seguridad Ciudadana, Movilidad y Oficina Metropolitana, César Díaz; ha informado de que esto ha llevado a establecer un nuevo protocolo de actuación. Este consiste en la notificación a la Agencia Tributaria de las incidencias acaecidas en los pisos de estudiantes, donde se realiza botellón, para la localización de los propietarios de estas viviendas.

«El objetivo es hacerles saber de los perjuicios que estuvieran generando en las viviendas para que tomen medidas lo antes posible» ha manifestado Díaz. Además, ha instado a los propietarios a actuar cuanto antes.

«Deben exigir a sus inquilinos que sean responsables porque, del mismo modo que les piden que cuiden del mobiliario, es importante que se preocupen por la convivencia pacífica en el edificio», ha mantenido el edil.

Permitir el control 

La comunicación a la Agencia Tributaria permitirá el control de la correcta tributación de las rentas generadas por los arrendamientos de estos inmuebles. Si bien sus datos tienen el carácter de «reservados», de acuerdo con lo dispuesto en la Ley General Tributaria; prevé su cesión, previa solicitud al órgano tributario, para «la correcta identificación de los obligados al pago».

Del mismo modo, el concejal ha hecho un llamamiento a los jóvenes para que «eviten este tipo de encuentros que tanto perjudican al resto de vecinos y que, además, podrían suponer un auténtico foco de contagio de coronavirus».

«No podemos permitir que decenas de granadinos no puedan conciliar el sueño porque haya ciertos grupos de jóvenes que, a pesar de los riesgos que conlleva hacer fiestas o botellones masivos, se congregan cada fin de semana», ha dicho Díaz. A su vez, remarca que «con esto no se busca criminalizar ni a caseros ni a inquilinos; pero es una fórmula eficaz para evitar este tipo de celebraciones».

Desde comienzo de año la Policía Local ha realizado en este contexto 150 actuaciones en el primer trimestre y 169 en el segundo. Díaz espera que este procedimiento unido a la concienciación de los jóvenes tenga un efecto disuasorio de los botellones y fiestas incontroladas.

Beber en la vía pública

De forma paralela, la Policía Local continúa realizando una ingente labor para perseguir el consumo de alcohol en la vía pública, lo que se conoce como botellón. En los últimos tres meses se han puesto 604 multas por hacer botellón, de las cuales 254 corresponden a septiembre así como 191 sanciones por ruidos en vivienda de las cuales 146 son de septiembre.

«Sin duda son unos datos extremadamente preocupantes que no podemos tolerar» ha dicho, Díaz quien asegura que la capital no puede poner a un policía detrás de cada persona para pedirle que cumpla con la Ordenanza de la Convivencia.

«Lo que está en juego son muchas vidas por lo que, de verdad, no podemos relajarnos, tenemos que acabar con estas prácticas tan dañinas que se convierten en una vía rápida de contagio de la Covid-19 y que pueden conllevar unas lamentables consecuencias que todos conocemos», ha sentenciado.