El consejero de la Junta de Andalucía, Javier Imbroda, se ha mostrado contrario a que un alumno pueda pasar de curso sin límite de suspensos. A su vez, ha reprochado al Ministerio de Educación al dejar esta opción en manos de las comunidades autónomas sin haberlo dialogado con ellas.

El consejero opina que es un tema «lo suficientemente delicado» como para haber buscado el diálogo y el consenso.

Imbroda ha recordado que ya en la etapa del confinamiento, su departamento se opuso al aprobado general y al igual que con esta decisión.

Ha hecho hincapié en que este Real Decreto lo que le transmite «básicamente» es que «no ha habido voluntad de diálogo con las comunidades autónomas».

«Nosotros nos hemos enterado a través de un Real Decreto», ha censurado el titular andaluz de Educación. Ya ha avanzado que pedirán explicaciones a la ministra, Isabel Celaá, por no imponer un límite de suspensos para pasar de curso.

Sobre la vuelta presencial a las aulas en Andalucía, Imbroda ha señalado que las incidencias, aunque se están produciendo porque «el riesgo cero no existe», están siendo «mínimas», y los centros educativos son «hoy por hoy» lugares seguros, recordando en este sentido que el 80 por ciento de los casos de contagio se están produciendo en el ámbito familiar.

Ha calificado por tanto la situación de «normalidad dentro de la complejidad de la situación» y ha agradecido a los docentes y los equipos directos el trabajo que están desarrollando en sus centros educativos para que esta vuelta a las aulas sea posible.

Crítica de los sindicatos al Gobierno

Desde el sindicato STES consideran que esta medida es «enormemente polémica». Si bien entiende que puede haber «un consenso general» a la hora de admitir que con motivo de la pandemia se flexibilicen los criterios que tienen que ver con la evaluación y la promoción».

«Lo único que genera es una gran confusión normativa y una inseguridad jurídica enorme en un terreno tan sensible como es éste», aseguran a Europa Press desde STES.

Por su parte, CSIF exige que se concrete el número de materias suspensas para poder pasar de curso, tal y como se ha venido estableciendo en las leyes educativas, y que no se deje a criterio de cada centro, ya que esto «provocará desigualdades, como ya sucedió el pasado junio», según declara a Europa Press el responsable de educación de CSIF, Mario Gutiérrez, que tampoco está de acuerdo en que se pueda pasar a segundo de bachillerato con asignaturas sin aprobar.