Una plaga de orugas afecta a varias fincas anexas al Parque de los Alcornocales

El Ministerio de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía se avisa de que se trata de un fenómeno habitual

El Parque Natural de Los Alcornocales se está viendo afectado nuevamente por una plaga de orugas ‘Periclista Andrei’, que está afectando a varias fincas anexas al parque y que ha puesto en situación de alerta a los propietarios de los terrenos de la zona. De este modo se pronunciaba Alejandro Lacave, uno de los afectados. «Está afectando a miles de hectáreas y que puede suponer una catástrofe medioambiental si no se fumiga a tiempo».

A pesar de la alarma creada en las últimas horas, desde el Ministerio de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía se avisa de que se trata de un fenómeno «que ya ha ocurrido antes en esta zona. De hecho, ya ocurrió en algunas hectáreas en 2006, luego en 2013 y ahora. Suele tener un ciclo de repetición de entre 5-6 años».

Tras ello, se avisa de que «en esta ocasión se ha detectado la oruga solo en unas pocas fincas de la zona cercana a los Hurones, no en el resto del parque. Esta oruga no daña los árboles, dado que el animal se come la hoja nueva, pero después los árboles vuelven a producir hoja, se recuperan y no hay daños de calado. Para nuestros técnicos es una «vieja conocida» y saben perfectamente cómo reaccionan los árboles».

El principal perjuicio a las fincas afectadas en las que aparece la plaga es económico en las explotaciones en las que ese año precisamente toca realizar el descorche porque mientras está la oruga y el árbol está algo más debilitado no se puede realizar ese descorche.

Los responsables de la delegación han solicitado al servicio especializado de plagas de Sevilla que acuda a la zona a tomar muestras y analizar la situación actual, como ya se hizo en anteriores ocasiones. También se han pedido informes al servicio del alcornocal y el corcho para determinar si se puede realizar el descorche, si procede retrasarlo hasta que desaparezca la plaga o si se prohíbe este año en esas fincas.

«No hay un tratamiento efectivo contra esta plaga. Así se ha demostrado en anteriores ocasiones y en otros lugares o países donde ha surgido. En líneas generales, cuando la oruga termina su ciclo y cuando llegan las lluvias desaparece. Fumigar no es una opción dado que no hay tratamiento conocido efectivo, y dado que ese tipo de prácticas de fumigación aérea están muy restringidas por la normativa si no están plenamente justificadas o no hay certeza de su eficacia. Otra dificultad es el hecho de que la mayoría de las fincas sean privadas, por lo que corresponde a sus propietarios tomar estas medidas», concluyen desde la Junta de Andalucía.